viernes, diciembre 16, 2005

UN VILLANCICO LAICO

Nuestro portal de Belén:
un niño absorto en sus juegos,
un hombre y una mujer.


Un balcón de par en par,
una mesilla con libros,
un pisito por pagar.

Y la vida indiferente-
mente feliz de quien vio
pasar su estrella de Oriente.

JOSÉ MANUEL BENÍTEZ ARIZA

(Lo envié el año pasado a los amigos. Ya he escrito, por cierto, el de este año.)

3 comentarios:

David Franco Monthiel dijo...

Llegué. Nos vamos viendo.

Anónimo dijo...

Qué vida tan mediocre, no??

marinero dijo...

Como se ve, el de la "vida mediocre" no da más que para leer literalmente, y con limitaciones (aun así) bien graves, un poema... Ya dijo Lichtenberg que "un mono, si se asoma a un espejo, no puede ver reflejado un apóstol"..., o séase, que la calidad de una lectura concreta no puede ser mayor que la de la mente del lector. Y, si ésta es estrecha...