martes, febrero 07, 2006

LA VECINITA



Quienes se felicitaban hace años por el imparable avance de la “globalización” –palabra estúpida donde las haya, cuya etimología apenas responde al significado que se le quiere dar–, poco podían figurarse que la consecuencia más inmediata y evidente de ese fenómeno iba a ser la conversión del mundo en una mala casa de vecinos. Una casa de vecinos como las que había en España hasta hace apenas treinta años, en las que la vecinita “moderna” que salía con hombres, el solterón que vivía solo, la pareja mal avenida, etc., estaban en el punto de mira de todos y con frecuencia acusaban la franca hostilidad que sus conductas despertaban en el vecindario. Al resto del vecindario, en fin, lo que le fastidiaba era que hubiera uno o dos o tres vecinos que desafiaran abiertamente la medianía. Y si, insistimos, había una mujer joven que se arreglaba mucho y salía sola, todos daban en tildarla de fulana; y si había un vecino que levantaba poco la voz y entre cuyas costumbres figuraba escuchar ópera mientras los otros oían la radionovela, el veredicto unánime era que ese tipo raro tenía que ser forzosamente marica… En esas casas no se podía desentonar, a riesgo de ser puesto en la picota. Lógicamente, en cuanto pudimos nos sacudimos ese yugo, mandamos a la jubilación a los porteros chismosos, construimos cuartos de baño independientes, hicimos de nuestros pisos verdaderos baluartes de nuestra intimidad.

Los países del mundo, en cambio, están viviendo el proceso contrario. Si la dulce Francia, por ejemplo, tan casquivana ella, decide vestir a Claudia Schiffer con una tela vaporosa estampada con letras árabes, los países que utilizan ese alfabeto se ofenden y dicen que se ha usado la sagrada lengua coránica para envolver las curvas pecaminosas de una hembra; y si en la a menudo sosa y aburrida Dinamarca, por ejemplo, a un caricaturista falto de imaginación le da por ironizar con la figura del Profeta, las masas de Indonesia, de Palestina, de Egipto salen a las calles poco menos que a pedir la cabeza del sacrílego; o, ya que no parece que las timoratas autoridades del país del ofensor vayan a hacerles caso, a exigir que ningún nacional del país ofendido consuma galletas danesas.

Como hay gente para todo, en la propia Europa han surgido voces pidiendo “respeto” hacia los sentimientos presuntamente ofendidos. Sin caer en la cuenta de que los únicos ofendidos son, precisamente, quienes, por ejercer un derecho ciudadano que se les reconoce en sus países, están siendo víctimas de una campaña de intimidación sin precedentes. O, mejor dicho, con precedentes bastante lamentables: que se lo digan, si no, al pobre Salman Rushdie.

La vecinita casquivana, el solterón amanerado… De algún modo, en la atrasada España de hace décadas siempre supimos que esas figuras denostadas eran el mejor símbolo de la Europa que unos esperaban y otros temían.

José Manuel Benítez Ariza*
Publicado hoy en Diario de Cádiz

*La imagen que ilustra esta entrada demuestra que la prohibición de reproducir la efigie de Mahoma no se ha cumplido a rajatabla ni siquiera en las sociedades islámicas; representa a "Mahoma en Medina", según un grabado persa del siglo XI

9 comentarios:

BENITO dijo...

Como hay gente para todo, en la propia Europa han surgido voces pidiendo “respeto” hacia los sentimientos presuntamente ofendidos.

¿Y QUIENES SOMOS NOSOTROS PARA DECIDIR QUIEN ESTÁ OFENDIDO Y QUIEN NO? EL HECHO DE QUE A NUESTRA MENTALIDAD Y SENSIBILIDAD LE RESULTE INDIFERENTE UNA CARICATURA EN LA QUE SE IDENTIFICA EL ISLAMISMO CON EL TERRORISMO NO QUIERE DECIR QUE A LOS ALUDIDOS NO LES PUEDA RESULTAR INSULTANTE.

Sin caer en la cuenta de que los únicos ofendidos son, precisamente, quienes, por ejercer un derecho ciudadano que se les reconoce en sus países,...

EL DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN NO PUEDE ESTAR NUNCA POR ENCIMA DEL DERECHO AL RESPETO DE LA DIGNIDAD DE LOS DEMÁS. HAY QUE TENER EN CUENTA ADEMÁS QUE PUESTO QUE SÓLO OFENDE QUIEN QUIERE Y NO QUIEN SE LO PROPONE ANTE UN HECHO COMO EL QUE HA SUCEDIDO SÓLO CABEN 2 SALIDAS: O PEDIR PERDIR POR HABER OFENDIDO (SI NO ERA ESA LA INTENCIÓN) O BIEN AFIRMARSE EN LO DICHO (SI SE DESPRECIAN LOS SENTIMIENTOS DE LA PERSONA OFENDIDA).

...están siendo víctimas de una campaña de intimidación sin precedentes.

LOS QUE ESTÁN SIENDO VÍCTIMAS DE LOS ATAQUES DE LOS FANÁTICOS ISLÁMICOS NO SON PRECISAMENTE LOS AUTORES DE LAS CARICATURAS.


O, mejor dicho, con precedentes bastante lamentables: que se lo digan, si no, al pobre Salman Rushdie.

¿POBRE? ¿POR QUÉ POBRE? ¿ES QUE HA HECHO OTRA COSA QUE GANAR FAMA Y DINERO A PARTIR DE LA (POR OTRA PARTE DELEZNABLE) CONDENA A MUERTE? YO CREO QUE LLEVA UNA VIDA BASTANTE NORMAL Y QUE HA CONSEGUIDO TRIUNFAR COMO ESCRITOR GRACIAS A LA PUBLICIDAD DEL ESCÁNDALO DE SU CONDENA A MUERTE POR INTRANSIGENTES RELIGIOSOS.


*La imagen que ilustra esta entrada demuestra que la prohibición de reproducir la efigie de Mahoma no se ha cumplido a rajatabla ni siquiera en las sociedades islámicas; representa a "Mahoma en Medina", según un grabado persa del siglo XI

ES QUE EL PROBLEMA NO ESTÁ EN HABER REPRODUCIDO A MAHOMA SINO EN CÓMO SE LE HA REPRODUCIDO, ES DECIR, COMO UN TERRORISTA, DANDO A ENTENDER QUE EL TERRORISMO ES UNA CONSECUENCIA DE LAS DOCTRINAS DE MAHOMA.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Bienvenidos sus comentarios, con los que coincido en parte. En ningún momento, como verá, afirmo que las caricaturas me parezcan apropiadas, oportunas, correctas o inteligentes. Seguramente no lo son. Pero de lo que no dudo es del derecho que asiste al caricaturista y al editor a publicarlas, así como del derecho que asiste a todos los lectores del periódico a criticarlo y dejar de comprarlo si no les gusta lo publicado en él, o llevarlo a los tribunales si lo juzgan ofensivo. Todo, menos la renuncia expresa a un derecho que ha costado mucho consolidar, y que lamentablemente todavía hay quien pone en duda.

Anónimo dijo...

Querido José Manuel:
Me encuentro como siempre aburridísima en la sala de espera de un aeropuerto. Menos mal que existe el portátil y puedo añadir algún comentario a tus agudísimos artículos. Lo del tal Benito me parece bien: el chico se ha leído el artículo con esmero y lo demuestra. Me parece una persona seria y con juicio. No comparto con él, sin embargo, eso de que Rushdie vive una vida de lo más normal. Creo que vivir con miedo no es, o por lo menos no debe ser, normal. Te animo a seguir alegrando mis tediosas esperas con tus inteligentes textos. Suerte.
Claudia

Benito dijo...

Amiga Claudia,
Cuando digo que Rushdie lleva una vida bastante normal me refiero a que el hombre no tiene que esconderse entre peñascos y cuevas como un bandolero de los de antes huyendo del punto de mira de una escopeta, del filo de un cuchillo o de las bombas de los fanáticos. Otros no lo tienen tan fácil.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Yo ni siquiera estoy seguro de que la notoriedad debida a las amenazas islamistas haya jugado a favor de su prestigio literario. ¿Qué fue de la fascinación y las expectativas creadas a raíz de la publicación de Hijos de la medianoche? Posiblemente la estrella literaria de Rushdie no haya hecho sino declinar desde entonces.

JLP dijo...

Os remito al artículo que publica hoy Savater en El País. Ejemplar.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

De acuerdo con Savater, cuyo sentir creo que no se aleja mucho del que expresaba yo en la nota titulada "Apaciguamiento", anterior a la que motiva estos comentarios. Lo que está en juego, en efecto, es la libertad religiosa, no sólo respecto al islam, sino respecto a cualquier credo. Y las equidistancias -también he hablado de eso, en la notas sobre la película de Spielberg- no favorecen precisamente la causa de la libertad de conciencia (de la que la libertad de expresión no es más que una consecuencia).

JLP dijo...

Exacto. Estás en esa noble línea de pensamiento ameno (¿es que hay otro?). Abrazos desde la isla.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Bienvenido a Columna de humo, jl. Espero verte por aquí de vez en cuando. Y abrazos desde esta otra cuasi isla.