miércoles, abril 12, 2006

"MARÍAS"

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de los debates en torno a la Ley Orgánica de Educación (LOE) es el tiempo y las energías que se han empleado en definir, situar, ponderar y calificar… no las matemáticas, la lengua, las ciencias, la Historia, las asignaturas que tradicionalmente se consideraban básicas en la formación académica de un estudiante, sino esas otras materias imponderables, vagas, ligeras y más o menos fáciles de aprobar que en otro tiempo llamábamos “las marías”. No quiero ofender a nadie, y sentiría mucho que algún profesor de esas asignaturas creyera que las tengo en poco. Por el contrario, lamento que determinadas manifestaciones de las artes o el pensamiento hayan sido relegadas, en los programas escolares, a esa condición menesterosa. Pero lo cierto es que las “marías” existen. Y a Dios gracias. ¿Qué hubiera sido de nosotros si, después de una ardua hora dedicada al desentrañamiento de los polinomios o los misterios de la sintaxis, no hubiesen venido estas otras en las que bastaba escuchar distraídamente la cháchara del profesor, hacer unos cuantos subrayados vistosos en un libro o copiar un gráfico, en la seguridad de que eso bastaba para aprobar? Las “marías”, además, servían de piedra de toque para que supiésemos en qué mundo vivíamos: uno en el que las matemáticas eran más importantes que la música, la gramática exigía más destreza que los trabajos manuales, y el latín parecía más vital que la gimnasia. Seguramente algunas de estas preeminencias eran justas y otras no. Pero así eran las cosas, y así las entendíamos.

El problema ahora es distinto. Ahora todas las asignaturas quieren ser “marías”, y el propósito general de los legisladores y planificadores educativos parece ser lograr ese envidiable estado en el que unos subrayados rojos, verdes, violetas, unos dibujos o unas fotos pegadas en una cartulina basten para aprobar, pongamos, la física o la trigonometría. Nosotros, en nuestra inconsciencia de estudiantes haraganes, hubiésemos aplaudido ese propósito, del que ya no podremos beneficiarnos. Por más que, a poco que lo piense uno, una escuela sin asignaturas intrincadas y enigmáticas, que pusieran a prueba nuestra imaginación y nuestra capacidad de raciocinio, hubiese resultado mortalmente aburrida. Imagínense: todo el día haciendo rayas de colores, recortando cartulinas, coloreando. Toda una juventud sin experimentar el placer de resolver una ecuación, o sin desentrañar un párrafo de Tito Livio.

Pero en eso estamos. Y prueba de ello es que lo que más polémica ha suscitado en el debate de la ley recién aprobada es la consideración que tendrá la Religión, o la creación de una asignatura de Formación para la Ciudadanía… “Marías”, en fin, en un currículo en el que las demás asignaturas han sido también alicortadas y mermadas. Ya voy sintiendo cómo me crecen las orejas.

Publicado ayer en Diario de Cádiz

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Para algunas mentalidades carcas y obsoletas todo lo que no sea estudiar la lista de los Reyes Godos de memoria son "marías" y todo lo que signifique innovación pedagógica es "secta". Nos guste o no la sociedad cambia y la educación debe adecuarse a esos cambios sin empeñarse en que la juventud de hoy día siga traduciendo al tostón de Tito Livio. Aunque por otra parte, resulta evidente que como fruto de esa educación aburrida,gris y pesada salgan escritores tan aburridos, gris y pesados como tú, por ejemplo.

Anónimo dijo...

Esto es un problema de vocación. Hay gente q se dedica a la enseñanza porque le gusta mientras que otros lo hacen porque necesitan refugiarse en la seguridad que ofrece el estado pero no tienen vocación alguna por la educación, al menos por la secundaria. Una de las reformas que habría que hacer sería legislar una carrera específica para profesores de enseñanza secundaria donde se formara a profesionales aptos para ejercer esta labor. No basta con dotarse de conocimientos científicos, filológicos o tecnológicos. No se puede aprobar unas oposiciones sin saber qué es un ACI cuando la ley exige aplicarlo. Debe ser frustrante pasar 5 años estudiando una carrera, aprobar unas oposiciones, tener una vasta formación cultural y que nada de lo que sabe uno sea útil en el trabajo diario. Entonces es cuando empiezan a llover las bajas por depresión y comienza la añoranza de un tiempo pasado que ya no existe que afortunadamente se fue. El problema es que a buena parte del profesorado no le gusta la enseñanza, no cree en la educación como un ejercicio que ayuda a un desarrollo integral de la persona sino que lo entiende como una mera transmisión de datos. En definitiva, a esta parte del profesorado le importa un caneco la educación porque su vocación es otra y todo lo que signifique remodelar esquemas le molesta. Me quedo con el viejo refrán que dice "Zapatero a tus zapatos"

María Jesús Ruiz dijo...

Los comentarios de estos dos "usuarios anónimos" (¿el mismo?), generados indudablemente por la ignoracia y sospechosamente por la envidia (déjenlo, no pueden ser ustedes escritores por mucho que lo intenten), me deprimen. No voy a permitir, sin embargo, que me enturbien este soleado 75 Aniversario de la República. Y aprovechándolo, les sugiero que relean (perdón, lean por primera vez) algún texto krausista, que tengan siquiera curiosidad por aquellos enseñantes y alumnos que gozaron con las ecuaciones y con Tito Livio, y a los que primero una dictadura casposa y luego una LOGSE aún más casposa relegó para siempre al olvido.

Anónimo dijo...

Los comentarios responden a dos personas distintas. Nadie pretende ser escritor, los escritores que se dediquen a escribir y no a dar clase de secundaria. lo que nace de la ignorancia es acomodarse en una élite de escritores o de profesores de universidad que desconocen por completo la problemática de los centros que se ubican en las barriadas de nuestro país.Ese tipo de alumnado tiene unas demandas educativas y sociales muy concretas y no les sirve de nada traducir a Tito Livio, eso era antaño cuando el BUP se orientaba a la universidad.la logse será casposa, nadie lo niega pero más casposo es aún ignorar la realidad de nuestros jóvenes o al menos de los más desfavorecidos y prentender que la educación sólo sirva para aquellos que tienen la pretensión de estudiar una carrera.

Anónimo dijo...

Ah, se me olvidaba, precisamente la II República supuso para su tiempo un hito en cuanto a renovación metodológica se refiere. Dudo mucho que estemos dispuestos a asumir esa mentalidad avanzada. Y vuelvo a repetir, la logse tiene muchos vacíos y muchas lagunas pero rompió con el sistema educativo FRANQUISTA que le precedía. Que la educación hoy día está mal montada es evidente pero no se arregla volviendo la cara al pasado sino al futuro y al presente, con unas perspectivas realmnete sociales que rompan de una vez con el elitismo educativo que se plantea. Ja, Tito Livio! Cuando un chico tiene a su padre en la cárcel, su madre consume y vive con sus abuelos o en un centro de menores como muchos, muchísimos de nuestros jóvenes( a los que no queremos atender) seguro que le importa mucho traducir al romano, seguro.

María Jesús Ruiz dijo...

Si tanto le preocupa ese chico con su padre en la cárcel y su madre enganchada, no le niegue la cultura. No le niegue los versos. La poesía sigue siendo un arma cargada de futuro.

María Jesús Ruiz dijo...

Me tranquiliza que sean ustedes dos personas distintas, la verdad, por un momento creí estar hablando con un solo dios verdadero. También me tranquiliza que no pretendan ser escritores (intuí, entre la maraña sintáctica, pretensiones de ello).
Lo que me tranquilizaría del todo es que no fueran ustedes profesores de secundaria, por lo menos no antes de haber leído a los krausistas... ¿les suena?

manuel ruiz dijo...

El anónimo siempre me ha parecido más propio de un ajuste de cuentas que de un debate limpio. No sé por qué se pretende presentar como cuestiones incompatibles el conocimiento con la mejora de la realidad social, ni por qué cualquiera de ellas tiene que rebajar a la otra. Tanto peca de paternalista quien palmotea las espaldas de los profesores diciéndoles que hacen lo que pueden (es decir, no intentar mejorar la realidad, pero no más que cualquier otra profesión, no se crea nadie más élite que nadie) como quien hace lo mismo con los malos alumnos (es decir, que se conformen con su ignorancia). No creo tampoco que la solución sea dejar la educación en las manos exclusivas de educadores que desprecien los conocimientos, por mucha vocación que tengan. Hay que democratizar la educación, de acuerdo, pero con participación de todos: alumnos, padres, profesores ...los que nos gustan y los que no nos gustan. Y oírlos a todos, no sólo a los que nos dan la razón. Mal se empieza si aquí se acusa a alguien (que evidentemente no les gusta)de no querer educar a sus alumnos. ¿Un juicio de valor sólo porque no les gusta?. ¿O una posesión religiosa de la verdad absoluta?. La realidad no es sólo la marginalidad sino también las audiencias de la peor televisión. Fruto también de la ignorancia. En uno de esos programas, de Canal Sur, un niño chirigotero (según él) hace un monólogo muy celebrado: ¿para qué me sirve a mí saber la raíz cuadrada si voy a trabajar de mecánico?. El público (el pueblo) se parte de risa, pensando que es verdad. Ustedes también lo piensan. Probablemente bienintencionados pero igualmente conformistas. Le dan palmaditas al alumno. La raíz cuadrada sirve para que, de mayor, no lo engañen los bancos.

Anónimo dijo...

Creo q sé quien eres y me temo que hablas desde la atalaya de la universidad.La realidad no es tan poética para estos chicos. Lo que pretendeis es diseñar una educación para la clase media y relegar a la marginación a los que molestan y no entran en el sistema.Las filosofías de mediados del XIX sirven para las tesis doctorales no para afrontar la verdadera realidad de los barrios y de sus gentes.El problema es que vivís en otro mundo.Anda, kraussista,baja de la nube, mona.

María Jesús Ruiz dijo...

Claro que sabes quién soy: lo tienes clarito en el encabezamiento de cada comentario, boba y, aunque leer lo que se dice leer no sabes muy bien, sí que traduces grafemas.
Yo también sé quién eres, aunque -como dice Manuel Ruiz- prefieras un debate nada limpio. No esperaba menos.
En cualquier caso, enhorabuena: tienes un P.A. (significa que "Progresas Adecuadamente") por haber escrito "kraussista" con doble "s". Muy bien, muy bien. ¿Lo buscaste en Google? Ánimo

Anónimo dijo...

Es una pena q un debate interesante se convierta en algo tan insustancial. Para despedirme decir q la secundaria hace aguas por muchos lados. Por una parte el sistema q es insuficiente, por otra la administración q no colabora y por otra la incompetencia de un grupo de profesores q les importa una leche la educación y q sólo están ahí para cobrar 300000 pelas al mes y poder escribir, publicar y otros asuntos tranquilamente.Es lamentable q en lugar de protestar porque nuestro sistema es patético, volvamos la mirada a Tito Livio. El mundo va por otros derroteros, cada vez hay más inmigrantes en los centros, más drogas, más infravivienda, más chavales con carencias de toda índole y el tema:Tito Livio, el kraussssismo etc etc etc. Podíamos hacer un esfuerzo por abrir las mentes en lugar de instalarnos y acomodarnos cada vez más.Es fácil jugar a ser progre y de izquierdas desde la atalaya de cada uno. Claro q hay profesores q hacemos lo q podemos, señor Torres, pero hay otros muchos q se encargan de abortar ese trabajo. Y no creo q me conozcas, María Jesús, nunca hablé contigo ni creo q lo haga.En cuanto a lo de no dar el nombre, creemé q tengo mis razones.Comparto plenamente lo de la televisión pero volver la mirada atrás no lo soluciona, hace falta innovar y buscar nuevas fórmulas. Y adiós ya q esto es absurdo, se niega la evidencia.

Anónimo dijo...

y mira, ya puesto, me voy a despachar bien antes de irme:
1) Recomendaros la incorrección sintáctica en internet es muy liberadora y se q os pica.
2)Protestar, protestar en serio para q la educación pública sea digna y podamos trabajar en condiciones. Sin eso lo demás son polladas, desde el kraussssismo hasta
3)

Anónimo dijo...

hasta la nueva tontera de la educación por la ciudadanía.¿Por q está así la pública? Porque los profes no se lenvantan ¿Por q no se levantan ? porque tienen a sus nenes en la privada y cuanto más cutre sea mi centro más me acomodo.
4) Apostar por unos planes que no excluyan a gran parte de la sociedad sino q los integre.Desde la constitución europea hasta la LOE todo está diseñado para excluir a los más pobres.
5) No mirar al pasado sino innovar para no repetir unos modelos caducos q ya hemos comprobado q no nos sirven y q no valen para los chavales de los barrios, por eso no atienden porque no son para ellos y así no sale nadie de la ignorancia.

Dorita dijo...

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

(Blas de Otero)

Sobrino Livio dijo...

Veo, no sin cierta sorpresa, que los comentarios de los lectores/escritores anónimos, han supuesto un debate, casi en términos personales, entre otros dos asiduos, imagino, a este blogg. Me sorprende que nadie entre en debatir si la educación debe ser "útil", en ese caso las raíces cuadradas sirven y Tito Livio a lo mejor. A lo mejor la educación debe ser "inútil" y preparar a los alumnos para usar su mente en campos ignotos para ellos pero de clara utilidad para el que le enseña. Y probablemente al que vive en una barriada marginal la educación no le sirve si no le da de comer o le paga el pico o le proporciona el afecto que su entorno no le da.
No obstante observo desde hace años una bipolarización en la enseñanza entre esos inmovilistas del pasado, los del Plan de 1971, normalmente escritores que faltan a clase para lecturas, simposios y demás eventos de gran incesto literario tal como manda la tradición en los cenáculos de estos artistas, y con el visto bueno de la administración, y por otra parte de elementos descontextualizados que a través de mediaciones, programas y demás chorradas pseudoconstructivistas o parecidas pretenden que el vecino les arregle su aula.
Y ante eso les pregunto: ¿y la realidad concreta de cada alumno/a? Les va a servir una raiz cuadrada, o traducir a Tito Livio, y entiendan servir como algo que les aporte elemntos a su realidad y que puedan usar, práctica o afectivamente.
El resto, permitanme D. Manuel Ruiz y Dª Mª Jesús y Anónimos, es hablar del sexo de los ángeles desde la comodidad que nos otorga un puesto de funcionario o aprecido.

Anónimo dijo...

A propósito de lo que leo, os adjunto un escrito de un claustro de profesores. Centra el tema y posibilita hablar de cosas reales y no de ataques, más o menos personales, así como de a dónde estamos llevando la educación.
No tiene desperdicio, ahora que tanto se habla de Plurilingüísmo, TIC, DIG, y otras modernidades. Espero que lo disfrutéis tanto como yo. Sé que alguna vez en la escuela fuimos reivindicativos.

Estimad@s compañer@s:
Por lo motivos que expresamos en el escrito que acompaña a este mensaje, nuestro centro se muestra en contra del proyecto de Plurilingüísmo. Os rogamos leáis dicho escrito, y si estáis de acuerdo con él, lo reenviéis a la Consejería a través de esta dirección de correo electrónico: plurilinguismo.ced@juntadeandalucia.es, a vuestra correspondiente delegación con el nombre de vuestro colegio, y a nosotros 21001004.averroes@juntadeandalucia.es, para hacernos una idea del seguimiento de la propuesta. Aunque sabemos que este acto no va a tener ninguna repercusión, creemos que es importante hacer oír nuestra opinión, con la esperanza de que los futuros proyectos que vayan surgiendo de las mentes pensantes de las instituciones educativas respondan a necesidades reales y prioritarias en la educación, y no a fomentar bonitos escaparates al servicio de otros intereses políticos.
SOBRE LAS MODERNIZACIONES EDUCATIVAS
Es, cuanto menos, causa de perplejidad, la frivolidad con la que se están planteando los sucesivos planes de la Administración Andaluza sobre modernización educativa.
Primero hemos asistido a la creación de los “Centros Inteligentes”, es decir a la creación virtual de los centros dotados de recursos digitales capaces de simplificar los procesos, adecuándolos a las tecnologías funcionales de los tiempos modernos, y de potenciar y desarrollar las interacciones de manera que los centros estén capacitados para acceder a la mayor cantidad de posibilidades de formación e información compartidas. Con ello se ha establecido la “primera modernización”. Es decir la creación de la primera realidad virtual de los centros educativos andaluces y, a partir de ahí, la incorporación de los mismos a la estructura, igualmente virtual, de los ámbitos de la globalización mundial. Ya estamos en la modernidad!
La realidad no virtual, y palpable, es bien distinta. Posiblemente a determinados centros hayan arribado esos recursos; en determinados centros se hayan establecido esas estructuras de funcionamiento. En la inmensa mayoría de los centros educativos lo que se palpa, con inquietante animosidad, es que los recursos humanos, materiales y económicos disponibles son cada vez más reducidos. Que es más que posible que a causa del desvío elitista que se está produciendo de los mencionados recursos, lo que nos queda a la inmensa mayoría es hacer uso de las artes primitivas de los malabarismos para salir adelante.
Se nos platea ahora la segunda modernización. Y con ella la creación de los “Centros Bilingües”. Vamos a ser más modernas y modernos todavía!
Las argumentaciones y justificaciones filosóficas y sociales del plan son más que loables; no hay más que hacerse una lectura detenida del acuerdo de 22 de Marzo de 2005 del Consejo de Gobierno de la Junta, por el que se aprueba el Plan de Fomento del Plurilingüísmo en Andalucía, publicado en el BOJA nº 65 del pasado día 5 de Abril (2005). El mencionado Plan, viene encabezado por la siguiente cita de Naím Boutanos “El hombre es enemigo de lo que ignora: enseña una lengua y evitarás una guerra. Expande una cultura y acercarás un pueblo a otro” que, salvo por el uso un tanto sexista del lenguaje, no tiene absolutamente nada que objetar y sí mucho de deseable.
Lástima que, en el fondo, lo que se nos está planteando no es ni más ni menos que la ampliación de la realidad virtual abierta en nuestro ámbito educativo.
Tenemos la impresión de que la vertiginosa velocidad de cambios que se está produciendo en los tiempos que corremos ha servido de caldo de cultivo más que favorable para la propagación de un virus que afecta muy especialmente a quienes, desde las esferas de los escaparates políticos, se dedican a estructurar la realidad educativa andaluza. Este virus, con efectos de megalomanía incontrolada y devastadora, hace que quienes se ven infectadas o infectados por él, pierdan por completo la capacidad de tomar contacto con la realidad palpable y, con ello, la capacidad de establecer unos ámbitos racionales de intervención adecuada en el desarrollo de lo humano, común y público. Comienzan a actuar en pro de una realidad virtual donde se establece como prioritario la creación de una élite que fagocita la mayor parte de los recursos disponibles. Factor que va justificando esa megalomanía y dejando en el olvido la verdadera dimensión de la tarea que se les había encomendado: el desarrollo armonioso, generalizado y progresivo de lo público.
Cómo explicar si no, el destierro al que han sido sometidos los que consideramos pilares básicos de una auténtica modernización del sistema educativo andaluz. Dónde han ido a parar los planes que dotarían de recursos humanos, didácticos y materiales a los centros para la integración del alumnado con discapacidades físicas, sensoriales, psíquicas, afectivas o sociales; dónde la adecuación física de los centros que eliminen las barreras arquitectónicas. En qué papelera han caído los planes de apoyo, los verdaderos; no los que han servido para que la Administración ahorre personal en las bolsas de sustituciones. Qué ha sido de las intenciones de adecuar racionalmente a la baja las ratios, donde siempre se juega con una pinza exclusivamente numérica y cicatera en la que se ignoran las circunstancias reales madurativas y de capacidades del alumnado y las condiciones socioeconómicas de los entornos humanos.
Qué ocurrió para que las intenciones de ampliación de las plantillas se hayan convertido en una política extensiva de supresión de unidades. En qué lugar de las memorias remotas quedó la potenciación de los equipos multiprofesionales de orientación y apoyo externos a los centros (los servicios de logopedia, psicología y asistencia social). Dónde quedó paralizada la integración de monitorías en las unidades de Educación Infantil, en las que, en el mejor de los casos, hay que hacer continuos paréntesis en los procesos de aprendizaje para atender a necesidades básicas de cuidados higiénicos, con el correspondiente abandono de la dinámica del grupo. Dónde se han quedado, ahora que de bilingüismo se trata, las dotaciones de especialistas para ir adelantando el aprendizaje del segundo idioma a los niveles iniciales de los ciclos educativos.
No hay presupuestos para dotar de recursos humanos a los proyectos de integración o para ampliar las plantillas en los centros que, por condiciones socioeconómicas bien conocidas y probadas, se establecen los criterios de la atención especial de la Educación Compensatoria (existe ya ni tan siquiera ese concepto o también está pasado de moda?); sin embargo se adorna con guirnaldas luminosas la liberación de más de 147 de millones de euros (sí, más de 25 mil millones de las antiguas pesetas), para la creación de los centros bilingües. Y otra reflexión acerca del tema: en Andalucía, la atención y los esfuerzos multiculturales y multilingüísticos ¿deberían encaminarse hacia los parámetros de las comunidades europeas consideradas como potencias tradicionales del viejo continente o hacia las comunidades de la Europa del Este y las de latitudes más sureñas de origen magrebí, que son las que realmente se están integrando entre nosotros y las que están necesitando de actuaciones urgentes?
¿Recuerda alguien que los órganos de dirección y participación de los Centros, así como los diferentes equipos docentes, deberían ser entidades de autogestión y funcionamiento democrático e impulsoras de las dinámicas vivas de los aprendizajes y de los canales de comunicación entre los centros y sus entornos o fue tan sólo una quimera?
¿Dónde ha ido a parar el planteamiento saludable de que las Inspecciones se convirtieran en los verdaderos motores de dinamización en las iniciativas de renovación e investigación educativas y didácticas, aparcando el rol de fiscalización y absurda burocracia que tradicionalmente se les había asignado y que ahora vuelven a retomar casi como exclusivo contenido y sentido de sus existencias?
¿Cómo explicar el desmantelamiento paulatino de las infraestructuras de la Educación para las Personas Adultas?
¿Cómo encontrar algún sentido a la reconversión irracional que se ha hecho de los Centros del Profesorado y de los equipamientos asociados a los mismos a través de los Centros de Recursos?
¿Con qué tamaño descaro se está manifestando, incluso a través de los planteamientos normativos promulgados, que se favorecerá la atención de recursos para los centros que se acojan a los planes de modernización cuando estos no llegarán a la totalidad de los centros de la red educativa andaluza?
¿Cómo se intenta vender la idea de que la formación del profesorado no ocupará más allá de los horarios lectivos ofreciendo reducciones horarias en las tareas de actividad docente? ¿Quién se ocupará de los grupos cuyo profesorado tutorial o especialista tenga que dedicarse a actividades de formación y actualización?
¿Cómo se permiten las propias administraciones públicas crear marginaciones y discriminación entre centros que se acojan o no a los planes de modernización, e incluso entre las líneas que se sumen o no al carro, dentro de un mismo centro? ¿Cómo se permiten la creación de tamaños espejismos?

Es peligroso quedarse al margen de los procesos de modernización pero es mucho más peligroso, y socialmente destructivo por las marginaciones que crea, olvidar que en el ámbito de lo público, y estamos hablando de la formación de las personas, lo prioritario es conseguir que los recursos disponibles no estén de manera exclusiva al servicio de minorías. Y, sobre todo, es necesario tener en cuenta que para avanzar no se debe caer en la dinámica de las modas. Los procesos que se establecen como deseables para el desarrollo, deben seguirse pacientemente hasta que hayan logrado su plenitud; es decir, hasta que se encuentren al alcance de todas y cada una de las personas que componen una comunidad. Ello requiere de algo más que la simple capacidad de dejarse deslumbrar por los destellos fugaces de los escaparates de ocasión.

Dorita dijo...

Leo en "Los peligros" una reseña de "Elemental, querido Chaplin", de Rafael Marín. Se alaba en ella la ucronía empleada por el escritor en sus relatos de ciencia ficción. Recuerdo, a propósito, que la ucronía (ese truco literario para rehacer la historia) la inventó Tito Livio en su historia de Roma ("Ab urbe condita"), aunque hasta el siglo XIX no la redescubrieron los románticos y, luego, los escritores de ciencia ficción. Demasiado moderno Tito Livio.

Mercedes P. dijo...

Me encuentro esto por casualidad. Veo que después de unos primeros momentos de confusión y pajas en el ojo ajeno, me gusta el sesgo que está tomando este debate. De momento, quiero seguirlo. Por favor, sigan en ello.

RM dijo...

Cultura es aquello que se recuerda cuando hemos olvidado todo lo aprendido.

¿Qué van a recordar nuestros alumnos hoy, si cada vez les damos más mascadito lo que les damos, si cada vez aprenden menos?

Cuando en clase de literatura les recito, no sé, alguno de esos poemas o les pongo algunas de esas canciones que han marcado a nuestra generación, veo que ellos no tienen equivalentes. ¿Qué van a recordar ellos de éste su tiempo?

A menos que el chunda chunda, el bakalao y el booooomba sean equiparables al Paraules de amor.

Que ya sabemos que no, aunque el meme de internet diga que son la misma cosa.

Sobrino Livio dijo...

Ah, censura previa en los comentarios. ¿Tal vez para motivar los mecanismos inconscientes u oníricos de los escritores? ¿Acaso para rememorar aquellos tiempos en que se "burlaba" al torpe censor? ¿Quizá para poder ver el mundo desde una sola perspectiva de pequeño burgués ilustrado? Esperaba más de este sitio al que regularmente he visitado y disfrutado. El problema de esta entrada, Señor Benítez, es la encendida defensa de sus ideas por parte de dos acólitos (veo sus enlaces en el blogg) incapaces de aceptar una crítica, que por otra parte ignoro su punto de vista ante el debate ya que no ha aparecido. Interesante el escrito de ese claustro de profesores. Sin duda lo mejor de las entradas.
En fin, fue un placer conocer su blogg, y como tantas y tantas veces, una decepción comprobar cómo se recurre al pasado para intentar escribir el futuro.

Un saludo de un ex lector.

NIHIL OBSTAT, supongo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Amigo Sobrino Livio:

Créame que el haber activado la opción "moderar comentarios" no tiene nada que ver con esta entrada, y sí con algunos problemas de puro gamberrismo (o gangsterismo, no sé) que he tenido en otras. La verdad es que no me importa mucho lo que se diga sobre mí (manteniendo, eso sí, unas mínimas normas de respeto, sobre todo por consideración a los lectores ajenos), pero sí me importa, y mucho, que aparezcan insultos en un comentario dedicado a Antonio Machado o Marco Denevi.

Si no he intervenido en el debate, es por respetar uno de los principios elementales en que se basan todos mis artículos de prensa: no abordar nunca una cuestión en los términos en que lo hacen los políticos, diciendo "blanco" donde otros dicen "negro" o viceversa. No por falta de compromiso: creo que el lector inteligente siempre acaba entendiendo el sentido de mis opiniones; sino porque estoy convencido de que uno de los alicientes del columnismo es la posibilidad de abordar los temas desde otras perspectivas. Si lee bien mi artículo, verá que no está ni a favor ni en contra de la ley a la que alude, sino que simplemente pretende llamar la atención, con ironía, sobre los aspectos puramente accesorios a los que se ha reducido el debate político y mediático de esa ley.

Por otra parte, le confieso que yo mismo estoy asombrado de las proporciones que ha tomado este asunto: ninguna otra entrada de este "blog" ha merecido tantos comentarios. No sé qué pensar: por un lado, agradezco el interés demostrado; por otro, me sonroja que este cuaderno de meros apuntes personales y reflexiones sobre lecturas y películas (en el que también guardo, como es evidente, mis recortes de prensa), sea objeto de tan marcado escrutinio.

De todos modos, gracias a todos por las visitas.

Y no se impacienten si los comentarios tardan en salir. En los días laborables, sólo accedo al "blog" en algún momento de la tarde.