sábado, abril 15, 2006

UN PEQUEÑO CAFÉ

Un pequeño café, de Marco Denevi: la tragedia de un hombre sin carácter. O, como él mismo se describe: de una veleta que gira en medio de un vendaval. Buena imagen del hombre contemporáneo. Y lo peor de todo: la conciencia de esa condición. “Ah, pero eso sí: yo soy una veleta con rebeliones interiores. ¿Y para qué le sirven a una veleta las rebeliones interiores? Para nada. Para que cada vuelta que dé se le convierta en una humillación, en un castigo”. Pues eso.

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