jueves, mayo 18, 2006

"BLOG" (PARA UN FUTURO DICCIONARIO DE GÉNEROS)

Dice "jlp", uno de los contertulios más asiduos de este "blog" (o como demonios queramos llamarlo), que un genéro literario "presupone unas reglas generales comunes no escritas"; consenso que, evidentemente, no rige aún para esta clase de objetos verbales (y algo más que verbales). No sé. Habría que precisar un poco y tratar de definir lo que tenemos delante.

Por un lado, el hecho de que haya millones de "blogs", y que la inmensa mayoría esté en manos de gente totalmente ajena a la literatura, no invalida sus posibilidades como eventual género literario: también hay mucha gente que escribe cartas y eso no impide que ciertos epistolarios merezcan la consideración de obras literarias estimables; por no mencionar los diarios o las memorias, cuyo prestigio literario en nada se resiente del hecho de que los primeros sean el modelo formal que siguen los desahogos sentimentales de millones de adolescentes, y los segundos, el de los ocios desengañados de muchos viejos.

También hay que deslindar ciertas utilidades "accidentales" del medio informático: por ejemplo, la posibilidad de usarlo para almacenar recortes, citas, artículos ya publicados, etc. Muchos "blogs" (este mismo) asumen sin mayor problema su condición accidental de portafolios, en la esperanza de que los materiales heterogéneos así recogidos prolongen su vigencia durante un espacio de tiempo mayor que el que les concede el formato periodístico y, de paso, aporten un poco de variedad al nuevo conjunto en el que se integran.

Lo mismo puede decirse de las imagenes, los "enlaces" con otros textos y páginas, etc. (aunque para algunos -Arcadi Espada, por ejemplo- sean parte esencial del texto, y lo que le presta a esta formato una dimensión añadida, inasequible al papel impreso).

Lo que nos deja, hechas estas precisiones, ante lo específicamente escrito para el "blog". Que tiene carácter de improvisación (aunque sustentada, en fin, por una cierta certeza de que, antes de ponerse a teclear, se tiene algo que decir); y cuyo contenido oscila entre el apunte intimista y el comentario de actualidad (política, social, literaria, etc.). Su especificidad reside en que, a diferencia del diario verdaderamente íntimo, presupone la presencia de un lector; y en que, a diferencia del artículo de prensa, está sujeto a respuesta inmediata.


Esta presencia del otro, que hasta ahora los mecanismos editoriales han aplazado o minimizado, es lo que hace que escribir un "blog" suponga asumir unos ciertos riesgos. Son los que hacen que este género (si es que lo es, tal como he intentado definirlo) resulte, cuando aún está en sus comienzos, enormemente estimulante, y un muy adecuado complemento a la labor literaria destinada a ser publicada en libro.

Eso, al menos, es lo que me parece a mí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo con usted. Es más, me parece que prestigiosos escritores están ahora mismo ofreciéndonos páginas muy sabrosas gracias a este invento informático que llaman blogs; páginas que quizá de otro modo nunca hubiesen llegado a escribirse. Es gratificante que la literatura esté en constante renovación.

---Okefenokee---

Irene dijo...

¿Conoce si se ha traducido el poema / himno de Kipling "The English flag"? Soy profesora de Ciencia Política y quiero hablar a mis alumnos del poema para destacar la importancia de "comparar" países por aquello de "And what should they know of England who only England know?"

José Manuel Benítez Ariza dijo...

No conozco ninguna traducción de ese poema (¿ha hecho la pertinente búsqueda en Google?). La idea es buena: demuestra el lado de cosmopolistismo que había en el presunto patroterismo de Kipling.