jueves, mayo 04, 2006

PIZARNIK

Veo con cierto asombro, ante una resma de libros de poesía inéditos, que el nombre más repetido en las citas y lemas es el de la argentina Alejandra Pizarnik. He leído algo de la Pizarnik, e incluso he reseñado un libro suyo y la biografía que le hizo César Aira. Este último la caracterizó muy bien, como persona y como poeta: en lo primero, carente de sentido del humor (lo que, a la postre –insinúa el biógrafo, no sin cierta crueldad– la llevó a la depresión y al suicidio; y, en lo segundo, como una continuadora de esa tradición argentina del aforismo sentencioso, llevado por ella al terreno del sinsentido ocurrente y vagamente “poético”. Nada que objetar: un personaje curioso, que produjo una obra que inspira cierta simpatía, a ratos.

Y se me ocurre una pregunta ciertamente inquietante: ¿se estará poniendo de moda la Pizarnik entre los jóvenes? Su estilo, fácilmente imitable, obvia admirablemente la existencia de una tradición (más allá de esos precedentes locales de los que hemos hablado); en su estela, se puede escribir poesía casi sin haber leído nada, sin haberse medido con el lenguaje recibido, sin poseer las mínimas dotes naturales (sentido del ritmo, oído) que se le presuponen al poeta. No quiero decir que la pobre Pizarnik fuera una ignorante o una lerda. Pero sí que resulta muy sospechoso que le hayan salido ahora tantos admiradores.

7 comentarios:

JLP dijo...

Vaya, por fin alguien que lo dice. Estaba harto de leer (como lector-seleccionador en premios y como lector en general) a los poetas bisoños más indocumentados citarla continuamente y acogerse a su santo manto. Y yo sin acabar de verle la gracia y pensando: debo ser un bicho raro.
Con Pizarnik pasa lo que pasó en su momento (y sigue pasando) entre cierto tipo de escritores jóvenes y muy realistas con Carver y Bukowsky. Siempre es tan predecible, siempre sabes que acabarán nombrándolos. Pero esa misma gente que cita a Carver, por ejemplo, no ha leido a Chejov, que es la fuente de Carver. Es como adorar a Roger Wolfe sin conocer a Bukowsky o a Celine.
En fin, ha sido gratificante una voz, si no crítica, irónica.
JLP
(Regresado de un largo viaje)

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Se te echaba de menos, amigo jlp.

Sí, los ejemplos de Carver y Bukovsky están bien traídos. Pero hay una diferencia: a través de Carver, ciertamente, si te asiste la curiosidad y un cierto tino, puedes llegar a Chejov. A través de la Pizarnik no se llega a ninguna parte (a Jarry, en todo caso).

El mal, de todos modos, no reside en la Pizarnik (o en Carver, ya puestos). En nuestro historial de lectores, todos pasamos por deslumbramientos pasajeros, de los que luego nos arrepentimos. La primera vez que leí una antología amplia de Alberti, por ejemplo, lo que más me gustó fueron las "Coplas de Juan Panadero": qué claras, qué tajantes, qué certeras me parecían aquellas obviedades. Ese tipo de deslumbramientos se superan rápidamente, con tal de que te asistan la curiosidad, ya digo, y también ciertos instrumentos mínimos de aprendizaje humanístico: la posibilidad de leer otras cosas, de recabar información que te oriente en tus pesquisas de lector, etc.

Quizá hoy día (es sólo una hipótesis) esos "instrumentos humanísticos" estén desacreditados, o fuera del alcance del lector incipiente. La escuela actual no ayuda mucho en este sentido. Más bien, desalienta la curiosidad lectora.

De ahí que luego se escriba como se escribe.

Rosa Roja dijo...

Es mi primera vez en este blog y no es mi intención polemizar ni nada similar. Simplemente, creo que disentir no significa discutir. Y disiento. Quizás sí es cierto que produce cierto asombro que ahora hayan aparecido tantos admiradores de Pizarnik. Pero, en lo que no coincido es en esto que decís acerca de que "en su estela se puede escribir poesía casi sin haber leído nada, sin haberse metido en el lenguaje, sin poseer dotes naturales". No, Señor. A mi modo de ver es, exactamente, todo lo contrario. Es MUY difícil escribir como A.P. lo hizo. Para poder escribir así hay que haber leído mucho pero muchísimooooo, tener dotes naturales y un profundo conocimiento del lenguaje oculto, de aquello que las palabras no dicen. En fin... sólo son diferentes criterios. Llegué hasta aquí en busca de material de sus diarios así es que iré ahora a leer tu reseña.
Un cordial saludo de "una admiradora de Alejandra".

Rosa Roja dijo...

Me olvidaba!! Si supiera Ud. cómo o dónde puedo conseguir los Diarios de A.P. desde Argentina le quedaría sumamente agradecida. Saludos!

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Amiga Rosa:
Nada más lejos de mi intención que minusvalorar la obra de nadie. Cuando digo "en la estela de", lógicamente me refiero a los imitadores, no al modelo.
En cuanto a los diarios de Pizarnik, podrá encontrar la referencia completa en mi reseña. Supongo que Editorial Lumen distribuye también sus libros en Argentina, pero la verdad es que no lo sé.
Un saludo. Y gracias por la visita.

Pepo dijo...

Estimado José Manuel: nos gustaría poder contactar contigo a través del correo electrónico. Soy Pepo Paz (bartleby@arrakis.es), editor de los dos últimos libros de Carver publicados en España (Todos nosotros y Sin heroísmos, por favor).

Un saludo.

Diego Scagni dijo...

hola
tengo algo que tal vez te interese
una serie creada por mi que se llama "ilustrando a pizarnik"
muy bueno tu trabajo
saludos