sábado, mayo 20, 2006

UN ESTRENO

Un bodrio, sí. Los actores, inexpresivos y como pensando todo el tiempo en otra cosa. La historia, un curioso engendro oportunista, que mezcla ciertos tópicos del resabiado nihilismo contemporáneo con trucos y recursos de juego de rol. Vale. Pero, también, un estreno como los de antes, a sala llena, y en admirable consenso de adolescentes más o menos desconcertados y viejos con ínfulas de estar al día. A mi lado, una señora roncaba sonoramente. Pero no fue culpa de la película: el sueño, el peso del día, lo traía de fuera, de su mundo. Y para eso venía aquí (para eso veníamos todos): para descargarse de él.

1 comentario:

Matías dijo...

El codiguito de las pelotas, ¿verdad? Era carne de grandes estudios, siempre lo fue.
Qué pena de cartelera. Yo ayer me vi atraco a las tres para desquitarme de tanto afan externo por no ser asocial poder comentarla. Ni siquiera la he visto y a mucha honra.