sábado, junio 10, 2006

EL FILÓN

Reaparece el Grapo: los periódicos dan cuenta hoy de la enésima desarticulación de la que fue una de las bandas terroristas más sanguinarias de la Transición. Lo que podría inducirnos a una reflexión sobre las expectativas de que desaparezcan otras bandas terroristas. La delincuencia existe porque encuentra huecos y ocasiones para ejercer su actividad, y porque esa actividad, pese a sus riesgos, genera un beneficio tangible, que anima a los criminales a perseverar en su modus vivendi. El hecho de que el Grapo se considere extinguido, pese a sus periódicos rebrotes, no significa otra cosa sino que sus oportunidades de delinquir son cada vez menores. ¿Pasará lo mismo con Eta? ¿O habrá quienes no renuncien a seguir explotando ese amplio filón del que se alimentan la extorsión, el amedrentamiento de parte de la población y la política entendida como chantaje? El filón sigue ahí. Y, por tanto, es previsible que, si unos renuncian a explotarlo, surjan otros dispuestos a hacerlo. Si les dejan.

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