lunes, junio 05, 2006

LA SIESTA

La siesta, han decidido ahora los científicos, es perjudicial. Como lo fueron, según la coyuntura, el aceite de oliva y la leche materna. Contra éstos conspiraban las multinacionales alimentarias. Contra la siesta, ¿quién? Los productores de culebrones. O ese curioso grupo de presión, tan bienquisto del poder, que se proclama defensor de los "horarios europeos".

La siesta "de pijama y orinal", que decía Cela... Dicho así, da un poco de grima. Pero no tanta como la idea de trabajar hasta las cinco o las seis de la tarde con tan sólo una pausa para comerse un bocadillo (iba a decir "un sandwich": en ciertos contextos, los anglicismos aportan la nota justa de color).

4 comentarios:

loganfugado dijo...

Si me quitan la siesta me echo al monte

ams dijo...

Se olvida ud. de lo malo que era el pescado azul para el colesterol. Tuve la osadía de decirle a un "doctor" que si no sabían si era o no perjudicial ¿para qué decir que era malo? Casi no salgo vivo del encuentro :)
Pero vamos lo de la siesta será un estudio pedido por el sr. Cuevas no vaya a ser que se desmanden sus esclavos, quiero decir vasallos, estoo... trabajadores, eso er ¿no?

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Efectivamente, olvidé lo del pescado azul. Sobre el placer de comer sardinas (y alguno de sus inconvenientes), léase lo que escribe nuestro admirado Julio Camba en "La casa de Lúculo": entran ganas de comerse tres docenas, por lo menos.
(Y echarse luego a dormir una buena siesta.)

Nacho Montoto dijo...

El hombre permanece en continua siesta, necesita algún que otro chapuzón para despertar del letargo en el que se encuentra sumido, por lo demás media hora de holgazanería de sobremesa no viene del todo mal, dicen los médicos....

Buen blog

Saludos!