domingo, junio 18, 2006

NADIE LO ES

"Billy Wilder fue autor de cuatro obras maestras". Bueno, con haberlo sido de una hubiera bastado. Pero no es la primera vez que leo u oigo comentarios así con intención despectiva. Por supuesto, hay películas de Wilder mejores, más complejas, más ricas que otras. O que parecen resistir mejor el tiempo. Pero incluso eso, como tantas otras cosas, cambia también con el tiempo. Así, Avanti!, que pareció en su día una película menor, se revela ahora como una historia complejísima, que incluye no sólo los consabidos chistes sobre el americano fuera de contexto, sino también una toma de temperatura a la comedia italiana como manera de entender el mundo. Un, dos, tres, por mucho que se considere una mera reconsideración de Ninotchka, resulta hoy una película extraordinariamente lúcida, que habla no sólo de las debilidades del comunismo, sino también de la escasa valía intrínseca del capitalismo para ser su única alternativa.

Tal vez lo que no se le perdona a Wilder es la sencillez de su puesta en escena, su sentido del humor o el carácter escasamente ejemplar de sus personajes. La pedantería, en cine como en literatura, da puntos. Un par de planos-secuencia como el que abre Sed de mal, algún que otro personaje taciturno y problemático, ese punto pasado de rosca que tenían los melodramas de su tiempo... Con ello, no estoy diciendo que no me gusten Welles, Nicholas Ray o Vincente Minnelli, sino que a Wilder no le hacían falta ninguna de esas cosas que tanto facilitan la redacción de un par de párrafos en una revista de cine. Su arte, como el de Ford, es inexplicable, por sencillo. Y eso no se perdona fácilmente. Nadie es perfecto.

2 comentarios:

RM dijo...

Billy Wilder es Dios. Y punto.

Dr. Strangelove dijo...

Me alegra ver que más bloggers se acuerdan del genio de Mr. Wilder. Ahora que se conmemora el centenario de su nacimiento es buen momento para ello, desde luego.

En mi gabinete también le rindo merecido homenaje.

Un saludo