sábado, septiembre 30, 2006

DE QUÉ

Estudios "de género", sí. Pero ¿de qué género?

5 comentarios:

Antonio Jiménez Morato dijo...

Ya sabemos de qué género son los que promocionan estas cosas.
He colgado hoy el cuento en el blog, perdona el retraso, esto de los filtros de seguridad que ponen los servidores por defecto tienen estas cosas.
Un abrazo.

JLP dijo...

Siento tener que decir obviedades. "De género" significa, hoy en día y en cualquier campo, una actitud que tenga en cuenta la discriminación o subordinación de la mujer en todos los órdenes de la vida, con el objeto de analizarla y paliarla en la medida de lo posible. Tu entrada es como si hubieras puesto: "¿De color? Sí, pero de qué color", para hablar del racismo. Desde luego que hay un aspecto de ultracorrección política antipático pero creo que se puede entrar en el tema con más profundidad y no quedarse en la boutade o el chiste fácil, por otra parte ya muy visto.
Puedo ser más obvio aún. O no, depende.
Saludos.
JLP

José Manuel Benítez Ariza dijo...

¿Y no se podrían utilizar, según las necesidades, expresiones castellanas que no fueran un calco del anglosajón "gender studies"? ¿Por qué no decir "discriminación de la mujer" abiertamente, en lugar de "actitudes de género"? ¿O "violencia machista", o incluso masculina, en vez de "violencia de género"? Mi crítica, créeme, es ante todo lingüística. No me gustan los eufemismos derivados de esa remilgada "corrección política" (e intelectual) que se propaga desde las universidades americanas. Allí, el mero hecho de llamar al pan, pan, y al vino, vino resulta ofensivo. De ahí que al negro no se le pueda llamar negro, por ejemplo, o que se haya tomado una etiqueta gramatical (la de género, que nada tiene que ver con el sexo, como muy bien explicó Saussure) para englobar la amplísima casuística de la discriminación sexual.

No es que mi chiste seá fácil; es que ciertas expresiones facilitan el chiste. Es como cuando los periodistas, para aludir al maromo que acaba de propinar una paliza a su mujer, lo llaman "su compañero sentimental". Vaya sentimentalismo que se gasta el tipo. La corrección política es, sobre todo, pirotecnia verbal, casi siempre oportunista e interesada, y conviene desenmascararla.

JLP dijo...

No me parece que "violencia de género" sea la más infortunada traslación de una expresión inglesa a nuestro idioma. Hay miles peores, empezando por todo el lenguaje informático. ¿Blog? ¿Clickear?...
Por otra parte, "de género" incluye muchos más aspectos que la violencia machista; abarca toda la complejidad de cuestiones que tienen que ver con las diferencias entre sexos, normalmente las discriminatorias hacia uno de ellos. También, el punto de vista de la mujer sobre la historia, la literatura, la cultura, etc., escamoteado sistemáticamente. Estaría de acuerdo en usar una expresión distinta, si se encuentrara una que pudiese expresar todos esos contenidos.
Yo también dseconfío de la corrección política y sus imposiciones, pero el caso que nos ocupa no me parece uno de los más flagrantes.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Se dice, por ejemplo, en determinados estudios: "La poesía inglesa del siglo XIX: una perspectiva de género". ¿No podría decirse, pongamos, "La presencia (o la aportación, etc.) femenina a la poesía inglesa del siglo XIX"?.

Lo que me dices de la informática, por supuesto, es flagrante y desagradable. Como atenuante, se puede alegar que se trata de un campo nuevo, donde las prisas por poner nombre a nuevas realidades tecnológicas acaba creando engendros como "cliquear"...

Pero no me negarás que las humanidades (a las que pertenecen los llamados "gender studies") deberían plantearse las cosas de otro modo. Fíjate: ni siquiera la palabra "feminista", tan denostada por algunos, me parece del todo mala para ser usada en estos contextos.

Y que conste que las actitudes machistas, discriminatorias, vejatorias, burlonas, etc. contra la mujer me indignan y violentan muchísimo. Ni siquiera admito esa capciosa distinción que lleva a afirmar que "determinadas cosas" (trabajos físicos o de fuerza, por ejemplo) son más apropiadas para los hombres. Como me decía hace no mucho un contertulio, no tengo "media hostia", así que ni siquiera hago ostentación de la presunta superioridad física masculina.