viernes, septiembre 15, 2006

IL PLEUT

Ayer no se podía estar en mi terraza habitual del mediodía. Un viento desagradable, molesto, cargado de humedad y malas intenciones, castigaba las mesas y los periódicos. El otoño irrumpe sin avisar. La utopía veraniega se desbarata. Los camareros, poco dispuestos y de mal humor. Il pleut dans mon coeur. Bueno, todavía no es para tanto. Pero llegará.

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No te enfangues en asuntos locales. Pero, si uno no se enfanga precisamente en estos asuntos, ¿en qué otro charco se iba a meter?

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También los pechos sonríen, como decía ayer de las nalgas. Pero de otro modo. Como mirándote con ojillos puntiagudos.

2 comentarios:

conde-duque dijo...

Me temo que todas las partes del cuerpo de una mujer (bella y desconocida) nos sonríen irónicamente: "Se ve pero no se toca"

El carnicero Turleque dijo...

Los caminos están llenos de mujeres y de hombres desconocidos que sonrien con sus nalgas y con todo lo que pueden para que les miren y les toquen. Estamos perdiendo el tiempo en este momento...