martes, septiembre 26, 2006

RANAS Y REYES

Todos están convencidos -o eso dicen- de estar contra "el sistema". Ello les proporciona, incluso, una coartada estética: visten de manera poco convencional, se retuercen bajo los guitarrazos de los grupos de rock "radicales", profesan la difusa ética de la marginalidad urbana. Eso dicen. Pero salen al escenario unos encapuchados enarbolando una ametralladora y los aplauden a rabiar. Sin pensar que esos encapuchados, si alguna vez llegaran a gobernar, lo primero que harían sería afeitarles las greñas, enjaular a sus músicos preferidos y hacerles marcar el paso a todos. Todo por la patria, que no quiere vagos, ni marginales, ni ruido disonante. Y aplauden, y sueltan ese españolísimo grito de "Vivan las caenas". Como contaba Esopo de aquellas ranas que pidieron a Júpiter un rey, y éste les mandó un dragón que se las comió a todas. (Claro que, primero, les mandó un tronco que no hizo otra cosa que flotar en la charca.)

5 comentarios:

El capador de Turleque dijo...

Es muy difícil no tomarse en serio a alguien que empuña una metralleta, pero creo que habría que decir muchas mas veces y mucho mas alto que el País Vasco esta lleno de gilipollas: unos diciendo tonterías y otros riéndoles las gracias en lugar de soltarles dos ostias. Si no fuera por la metralleta nos podríamos canchondear a gusto de estos imbéciles, que es lo que hacemos en la intimidad...

Jesús Sanz Rioja dijo...

Es muy sano estar contra el sistema. El problema es si el sistema que propones a cambio es mejor. Es como lo del silencio: si no puedes mejorarlo mejor te callas.

lector de hoy dijo...

En realidad los reyes siempre han estado en contra del sistema: "visten de manera poco convencional, aplauden corrientes estéticas diferentes,profesan la difusa ética del protocolo palaciego... Es más, a veces las ranas se convierten en Príncipes, y luego claro en Reyes, algo también contra el sistema y poco convencional. Y siguiendo el hilo, las metralletas tampoco son convencionales, aunque sí habituales en determinados ambientes, y me refiero a metralletas tanto metálicas como de ráfagas radiofónicas o periodísticas. Tampoco ellas son convencionales.

Si me apuro hasta contestar en un blog es poco convencional ¿seré un antisistema? ¿será usted, Sr. Benítez, un promotor del antisistema ? Porque ¿qué hay de malo en afeitar a esos greñudos, y cambiar sus músicas estruendosas por, pongamos por ejemplo, Mahler? Simplemente las patrias cada vez se hacen más pèqueñas en este desolador mundo global, con "caenas" virtuales imposibles de romper.

El capador de Turleque dijo...

Cuando digo "gilipollas" no pretendo insultar, defino a gente que no sabe ni puede saber por causas fisicas o sociales. Hablar de sistema o de antisistema, de fabulas de esopo o de sonidos medianamente complejos relacionandolos con estos pobres hombres no ha lugar. Realmente creo que se trata de gente trastornada y con una intelegencia muy inferior a la media. De esto no tienen la culpa ni la radio, ni la TV ni el Sr. Benitez. La solución ni es policial ni dialogada, la solución es sanitaria, en serio.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Desde luego, nunca me he considerado seriamente un "antisistema". Aunque ¿quién no ha tenido esa coquetería en su juventud?