jueves, noviembre 09, 2006

GUIÑAR UN OJO

Y, hablando de americanos: aprovecho estos días de baja laboral (una lesión de codo, producto de una mala caída) para leerme un par de novelitas de John Cheever que tengo por ahí: Falconer y Bullet Park. He empezado por la segunda: una de tantas crónicas ácidas sobre la clase media que vive en urbanizaciones periféricas. Es un género con truco: halaga el instinto masoquista de un sector de esa misma clase media, al que le gusta verse reflejado en estas historias de ricos alcóholicos, adúlteros y propensos a la depresión. La cantera es interesante. Pero, como en toda literatura, la clave reside en encontrar el punto de vista adecuado. Lo ideal, como nos enseñó Cervantes, es ponerse a la altura de los acontecimientos, no elevar el tono, no ensañarse con los personajes. Y quizá Cheever, pese a su logrado tono distante, se pasa un poco de listo: se le nota que sabe mucho de sus personajes, que los tiene calados, como decimos por aquí, y que no está dispuesto a enternecerse por sus debilidades. Y eso nos divierte y nos cansa a la vez. Y qué curioso, en fin, que cada vez haya más escritores españoles que, no habiendo visto a su alrededor otra cosa que clase media, imiten este tono despiadado y enteradillo, como si la literatura consistiera en guiñarles el ojo a los compinches, una vez encontrada la víctima propiciatoria adecuada.

5 comentarios:

margarita rodríguez garcés dijo...

Que feo es todo eso. No puede haber belleza si no hay compasión, si no hay bondad.¡por los clavos de cristo! Por ser mas malote no se es más listo, hijos mios, ni se folla más. Si el cristianimo da miedo, se puede acudir a la Kalokagathia...

ramirez dijo...

Lamento lo de tu codo lesionado, mejora pronto. Mientras tanto prometo no aconsejarte más "Maggiorate"...

isidro parodi dijo...

Falconer y los Diarios,lo mejor de Cheever

la luz tenue dijo...

De Cheever lo mejor son son cuentos, que escribía a hachazos, con mala leche, mientras Mary, su mujer, le buscaba en el armario escobero.
Estoy de acuerdo en que en sus novelas se pasa de listo.

arrancaturquias dijo...

Me parece curioso que con la cantidad de libros que hay para leer todos leais los mismos. Creí que esto de las modas solo funcionaba con las tonterias, claro que a lo mejor no me confundo.