miércoles, noviembre 22, 2006

INFILTRADOS

Lo que a muchos no les gusta de Infiltrados, la última de Scorsese, es que el desenlace no deje vivo ni al apuntador. Entiendo el reparo, pero no sabría decir quién saca las cosas de quicio: si el director, con ese final propio de película juvenil pasada de rosca, o la amplia parroquia cinéfila que siempre le ha sido incondicional, y que ahora se ve en apuros para justificar una película con tan pocos asideros.

Por supuesto, quien necesite coartadas terminará encontrándolas: el elemento étnico, esta vez irlandés; el crudo retrato de la corrupción policial; la sorprendente y eficacísima banda sonora... Pero no hace falta llegar tan lejos: lo mejor de la película es, precisamente, su falta de pretensiones. Jack Nicholson interpreta un gángster claramente paródico; también lo son los policías, con ese lenguaje chulesco que, más que hacerlos parecer más duros, les presta una sorprendente y originalísima aura de inmadurez: así sólo hablan los niñatos. He ahí la cuestión: esto es un juego de niños. Y lo normal es que, cuando los niños se apuntan con el dedo y hacen ¡bang!, el que tienen enfrente se avenga a caer como muerto, a beneficio de la diversión de todos.

4 comentarios:

Daniellha dijo...

José Manuel...pasé a saludarte, que bueno es tu blog, ya veo la cantidad de libros que has escrito. Felicitaciones.
Un abrazo.

E. G-Máiquez dijo...

Estupenda la reseña barojiana que enjaretas en El Cultural. Gracias.

isidro parodi dijo...

Una duda:

¿esta peli no es un remake?

¿por qué nadie lo dice?

Pregunto, nomás...

José Manuel Benítez Ariza dijo...

El dato me lo dio un amigo que dice haber visto la original, la china "Infernal Affairs", dirigida por Andrew Lau Wai Keung y Alan Mak y con guión de Mak y Felix Chong (espero no haber entendido mal los créditos). Me dicen también que es una película estupenda, rodada con menos medios que la de Scorsese, pero con mucha más fuerza. Está ambientada en Hong Kong.