lunes, enero 08, 2007

ENHORABUENA

Merecidísimo premio Nadal a Felipe Benítez Reyes: por una vez, incluso en la prudente línea de este prestigioso certamen, está uno seguro de que se ha premiado el buen hacer literario, y no el exotismo o la extravagancia del escritor, ni la oportunidad política o periodística de su novela. Y hay que felicitarse por ello, y felicitar al galardonado. Y no dejarse arrastrar por la melancolía cuando oímos a los locutores de la radio decir, como ayer Ángeles Barceló en la SER, que no habían leído nada de este autor, o repetir la muletilla, elaborada por algún poco informado redactor de agencia, de que éste era hasta ahora conocido sobre todo como poeta (lo que quiere decir que quien redactaba esta noticia seguramente tampoco conocía la poesía de FBR y se atenía a reproducir frases cogidas al vuelo). Lo que, de un plumazo, condena al limbo de la rareza literaria novelas tan notables, y tan bien acogidas en su momento, como Chistera de duende, El novio del mundo o (mi favorita) El pensamiento de los monstruos. Pero éstas son las reglas del juego. Un juego que se gana, entre otras cosas, para no tener que jugarlo más y poder dedicarse tranquilamente a lo que importa.

3 comentarios:

desaparecido dijo...

Qué decir de FBR?

Sin duda uno de los grandes de nuestra literatura actual, su poesía me ha acompañado en largas noches imaginándome sentado frente al espigón de Rota mientras él las leía.

Merece el mayor de los reconocimientos, antes que quedar en el olvido de las antologías.

Gracias por tu blog, te leo desde hace tiempo.

Saludos.

conde-duque dijo...

Totalmente de acuerdo. FBR ya ha demostrado cosas muy buenas en narrativa para que sigan con la cantinela...
Eso sí: que a uno no le haya leído Angels Barceló debe de ser como para tirarse por un puente...
El periodista como medida de la noticia.

JLP dijo...

Ladran, luego caminamos. Otro periodista haciendo gala de su ignorancia, presumiendo de ella casi. Pero da igual: FBR vino para estar aquí mucho tiempo, por fortuna para todos nosotros.
Un abrazo.
JLP