sábado, enero 06, 2007

ES POSIBLE

"Otra Navidad es posible", leo como titular de uno de esos beneméritos reportajes que imitan los lemas y el lenguaje de las ONGs. Hoy, mirando el panorama, pienso que, en cualquier caso, otra Navidad fue posible, y no hace tanto. Cuando yo era niño, sin ir más lejos, la mañana de Reyes se llenaba de niños y niñas vestidos de estreno que paseaban sus flamantes bicicletas, sus muñecas, sus patines; de padres ufanos y orgullosos que los seguían a distancia, en la mañana casi siempre soleada, y lucían el "detalle" regalado por sus cónyuges: una bufanda nueva, unos guantes, un broche de bisutería...

Miro a mi alrededor, en el mismo paseo marítimo en el que antaño contemplaba ese panorama, y no veo más que adultos afanosos arrastrando paquetes o buscando aparcamiento. Muchos de ellos, con el gesto entre abrumado y aturdido de quien cumple un deber penoso. Ninguno parece contento por haber recibido el regalo esperado. Niños, ni uno. Deben de haberse escondido en alguna parte, a la espera de que los adultos terminen su frenético e interesado trueque. Mientras se preguntan, al hilo de lo que han visto en las películas o han oído a esos mismos adultos, por qué les ha sido arrebatada la única fiesta del año que les pertenecía de pleno derecho.

1 comentario:

milady dijo...

los niños están jugando a la playstation o a la nintendo noséqué... ¿bicicletas? que antiguo...