jueves, enero 25, 2007

HOTELES BARATOS

De noche, los hospitales son como los hoteles baratos: ruido de cañerías, voces en el pasillo, un teléfono que suena. Y la sensación de que, sea cual sea el motivo por el que estás allí, seguro que es algo malo.

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Da confianza saber que una editorial cuenta con un buen corrector de estilo. Pero ¿quién aguanta que le corrijan el estilo? (Entre otras cosas porque, si éste es defectuoso, no tiene corrección posible.)

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Contar "algo" no es lo mismo que contar un cuento. Sin embargo, a mí me gusta que me cuenten cosas, aunque no sean cuentos. Y debería haber un nombre para ese género.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ad 1: Es que Vd. piensa en hospitales baratos.

Ad 2: ¿Y quién corrige al corrector?

Ad 3: Cháchara.

conde-duque dijo...

Aquí un corrector de estilo... No hay nada más contraproducente que un mal corrector de estilo. Eso sí, puedo asegurar que hay originales tan malos que provocan urticaria. Normalmente por exceso de "estilo"...
¡Viva el no estilo!
PD: Habla mucho de hospitales últimamente, espero que esté bien de salud (y los suyos también).

E. G-Máiquez dijo...

Me uno a la inquietud de la posdata de la aristocracia, y apunto una sugerencia: ¿ese género no sería el blog?

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Pues sí, anda uno liado con hospitales últimamente, aunque no soy yo el enfermo.

En cuanto a lo del género, pensaba en todo ese batiburrillo inclasificable que los manuales a veces incluyen en el apartado de "prosa no narrativa"; pero que, en realidad, cuentan muchas cosas. Y estaba pensando, en concreto, en los cuentos de nuestro admirado A.D. (que he leído, precisamente, en una noche de hospital): no responden a las exigencias del género; y, por tanto, no son cuentos. Pero... qué interesante es lo que cuentan, y que bien contado está.