jueves, febrero 01, 2007

DESAGÜES

Desde donde estoy, oigo trastear al fontanero que me está cambiando el lavabo roto. "¿Se lavan ustedes la cabeza en el lavabo?", me pregunta. "No, ¿por qué lo dice?", respondo, extrañado. "Es que este desagüe está lleno de pelos". Nadie es un gran hombre para su criado. Nadie lo es para cualquiera que tenga alguna clase de acceso privilegiado a los desagües de uno, a las cañerías, a la fontanería íntima. Siempre atascadas, siempre llenas de pelos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A más de fontanero, impertinente.