jueves, febrero 15, 2007

FOTOS

En el salón de mi madre sigue estando el retrato que me hicieron a los diez años. Una de esas fotos en blanco y negro, grandes, con hechuras de estudio, que algún fotógrafo aprovechado nos hacía en el colegio y que luego las madres compraban por la aprensión de no dejar esas imágenes queridas en manos del extraño que las había tomado sin previo aviso.

Soy yo, qué duda cabe. No hay lugar a esa fantasía de fingir no reconocerse. Sin embargo, hay algunas diferencias. Hoy ese niño, por increíble que parezca, me parece guapo (entonces, antes de los problemas de imagen de la adolescencia, ni me planteaba esas cuestiones). Hoy ese niño, al que recuerdo abrumado por ciertos temores, me parece un ser despreocupado y feliz. Hoy ese niño, entonces tan cargado de prejuicios (como suelen estarlo, en fin, y pese a que se piense lo contrario, casi todos los niños) y medio avergonzado de la humildad de su casa, de la precariedad de su economía, me parece básicamente más generoso que el hombre maduro que lo juzga hoy desde su presunta ecuanimidad arrancada a golpes.

Pero quizá el testigo más implacable de esas diferencias sea mi madre. Aunque tengo la esperanza de que en esa foto no vea más que uno de tantos cachivaches que sobreviven en el piso avejentado; y que la imagen de mí que ella sin duda guarda sea como las que se ven en sueños: nítida, sí, pero inasequible a todo intento de ser examinada al detalle desde la plena consciencia.

(Aunque lo pavoroso es imaginar qué pensaría ese niño al verse con estas barbas canosas, estas arrugas alrededor de los ojos, esta mirada huidiza y cansada.)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy segura de que ese niño se sentiría muy orgulloso.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

No sé, no sé.

OBSESIONFATAL dijo...

Me encanto tu blog, hoy lo empeze a leer y lo seguiré haciendo con el correr de los días....caí al azar y me quede enganchada con tus palabras...

OBSESIONFATAL dijo...

me senti plenamente identificada con la descripción del niño que eras....