domingo, febrero 18, 2007

GRANIZO

Veo consumirse un par de troncos gruesos en la chimenea. Primero, sueltan el agua en forma de vapor; luego, sudan la resina. Una vez secos del todo, empiezan a reticularse, a cuartearse. El fuego lame sus recovecos de manera metódica, como un experto carpintero o mecánico que desmontara un artefacto cuyos entresijos conoce bien. Imposible no atribuirle un designio, un principio de voluntad propia. Cuando se extingue, las cenizas son del tronco, pero lo que ha muerto es esa mezcla inextricable de materia y llama que, durante unas horas, alcanzó a tener vida propia.

Imposible no ponernos en su lugar, sentir que lo que nos da la vida es también lo que nos cuartea y destruye, antes de abandonarnos definitivamente y dejar, como único recuerdo de nuestro paso por la tierra, un puñado de polvo.

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El viento, esa manifestación de malhumor. La lluvia y la nieve, dos formas de melancolía (y, de paso, de descarga emocional). Y el granizo, esa rabieta de niño maleducado, que tira piedras contra nuestra ventana.

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No comprendo a quienes no votan por pereza: yo, cuando me abstengo, lo hago después de arduas deliberaciones, hasta convencerme de que el no-voto es lo que mejor representa mi punto de vista. Y lo que me preocupa es que, desde hace algún tiempo, mi opción es la que siempre gana. O casi.

4 comentarios:

daorino dijo...

Interesante comparación entre la vida de un tronco sobre el fuego y la vida propia del hombre con los pies en el suelo, quemándose poco a poco a manecilla de reloj.

Prosa sencilla, austera, poética. Enhorabuena. Espero que en Cádiz haya más escritores como tú. No he leído ninguno de tus libros, pero nunca es tarde.

Hasta pronto.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Siempre es estimulante (y tanto) hallar nuevos lectores. Gracias por el comentario.

José Manuel Serrano Cueto dijo...

Enhorabuena, José Manuel, por esta "Columna de humo". He seguido el rastro desde Madrid y me he topado con la sorpresa de tu artículo sobre Jesús Franco, desvergonzado cineasta del que preparo un trabajo para una pequeña editorial italiana. No he podido dejarte el mensaje en esa entrada, pero quería saludarte, y lo hago desde aquí. Un abrazo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Jesús Franco es un curioso punto de encuentro. Saludos.