miércoles, mayo 30, 2007

ACTUALIDADES

Mercado de espejismos, de Felipe Benítez Reyes, y La razón y otras dudas, de José Mateos... A primera vista, dos libros absolutamente disímiles: una novela fantasiosa, diríamos, y un ensayo más o menos filosófico. Sin embargo, tienen algo en común, más allá de la proximidad geográfica de los dos autores y la coincidencia en el tiempo de sus libros (y de que yo los haya leído más o menos simultáneamente). Ambos eluden explícitamente la actualidad, y a ambos se les cuela la actualidad por los resquicios más inesperados. El de Benítez Reyes se fundamenta, como otras obras suyas, en ese bazar literario-sentimental del que se alimenta el lector compulsivo que el autor lleva dentro: el mito de los Reyes Magos (tan recurrente en su obra), las tramas complicadas y más o menos disparatadas, aunque sin perder jamás del todo su traza geométrica, la ganga de saberes raros y más o menos inútiles que arrastra cualquier desocupado (quién no lo es, aunque sea a ratos, o quién no lo ha sido)... Que en este tinglado, animado por la charlatanería (inteligentemente dosificada por el autor) de Fulcanelli y Jacques Bergier, irrumpan los atentados islamistas de Londres no deja de causar cierto estupor... momentáneo. Porque, si algo queda claro después de asimilar lo que aquí se nos cuenta, es que estos atentados, como los de Madrid, obedecen al mismo principio del disparate sin fundamento que anima esta curiosa y divertida novela.

El de José Mateos no practica esta reductio ad absurdum: antes bien, parte abiertamente del postulado de que la "actualidad" no es más que una simplificación interesada de la realidad, practicada por los medios "de deformación" para ocultarnos esa misma realidad. El libro trata de "ese puñado de verdades que nos sirven para ir tirando", basadas en certezas "ignoradas y escondidas, de poco fuste y bastante comunes".
Para acceder a ellas probablemente bastarían esos "cinco minutos" de los que don Juan Espectro, uno de los "profesores" de la imaginaria escuela que sirve como escenario al libro, dice que "son suficientes para llenar muchas horas". Pero esos cinco minutos seguramente pertenecen, también, a esa intimidad que el autor, a través de la voz de don Eugenio Liendres, el otro profesor, sabe asediada y amenazada por la vida moderna...

Que, con este planteamiento, digamos, tan defensivo (y tan arrogante, a la vez, en el buen sentido de la palabra), este libro ceda unas páginas a la "actualidad" propiamente dicha, no deja de sorprendernos. Sin embargo, ahí está: la guerra de Irak (no identificada como tal, pero perfectamente reconocible), los procesos electorales, el significado de ciertas movilizaciones ciudadanas... ¿Realidad o "actualidad"? A mí no me cabe duda de que la realidad, las verdades íntimas que nos sustentan y que sustentan también, a su modo, nuestro vivir en sociedad, quedan lejos de lo que se dilucida en esos sucesos, que sólo podemos abordar de modo polémico (es decir, asumiendo "posiciones", dejando de ser quienes somos, haciéndonos unilaterales y parciales). Por eso me extraña encontrarlos aquí, introduciendo su ruido ajeno en un razonar que tan bien discurre sobre otras cuestiones de más calado. Quizá el autor ha tenido miedo de no ser "actual". O quizá, simplemente, ha querido dejarnos un buen ejemplo de las interferencias que denuncia en estas mismas páginas, por lo demás impagables.

1 comentario:

desaparecido dijo...

-El maestro FBR se pasó por aquí (la Pamplona de toda la vida) a regalarnos una conferencia a los universitarios que no creo que pueda olvidar.

-Pepín Mateos...cuánta lírica en sus palabras pero ¿qué es la actualidad? Para mí, sin duda, recordar el pasado

-Por fin ha llegado aquí el Sexteto de Madrid, prometo dar cuenta de él en cuanto termine los exámenes, y siempre leerlo mientras me muevo en autobuses rojos