lunes, mayo 21, 2007

SEXO ORAL

"Tengo ganas de terminar todo lo que me traigo entre manos, de no tener nada que hacer", dice el hombre ocupado. Sin caer en la cuenta de que, una vez despachados todos sus asuntos y, consecuentemente, amortizados los periodos de tiempo que tenían asignados, lo único que se habrá terminado es... el tiempo mismo del que disponía.

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Lo primero que hace un político después de darse un baño de masas es... darse una buena ducha.

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El sexo oral, dicen ahora por ahí, provoca cáncer de garganta. Lo comento en el trabajo, en tono de broma. Hay quien sonríe, como diciendo: "Ya, ya". Hay quien asiente: "No, si ya lo decía yo". Hay, por último, quien se indigna, como si el destino le hubiese jugado una mala pasada. (Como cuando nos decían, de niños, que la masturbación producía ceguera: esa incómoda sensación de que una declaración pública más o menos ominosa nos ha pillado a todos in fraganti.)

7 comentarios:

la luz tenue dijo...

No me lo creo. El sexo oral no puede hacer daño a nadie. Es imposible que hablar mientras se hace el amor sea dañino. ¿Y los susurros? ¿Y las palabras musitadas al oído?

alguien de por aquí dijo...

Hombre, musitar, lo que es musitar... "Fufurrar", aún...

RM dijo...

Aquí dan la noticia al revés:

http://www.jmnoticias.com/index.php?action=fullnews&id=41

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Efectivamente, muy buena noticia, amigo RM.

La verdad es que nunca me creo las extrapolaciones médicas de los azares estadísticos, del tipo: "quienes comen ajo tienen un 35 % menos de contraer tal o cual enfermedad"... Me da la impresión de que, jugando con las cifras, una universidad retrógrada (como es el caso) puede dar una noticia como la que yo comentaba, y un cachondo puede dar la contraria.

El desbravador de Bollullos dijo...

Lo peor es lo de aquellos que moriran de cancer de garganta sin haber probado el sexo oral. El bueno el de lamer genitales y que te los laman, no ese del que habla la luz demasiado tenue. Como decia aquel chiste de Arevalo "eso es cosa de señoritos".

el raspador de Quintanilla dijo...

En mi dilatada experiencia como ginecólogo aficionado nunca he observado un relación causa efecto entre las consabidas practicas y el cancer. Mis colegas los otorrinos amateurs, tampoco me refieren nada sobre el asunto. En cambio he de decir que siempre aconsejo a mis paciente unos buenos chupetones para mejorar la cicatrizacion en las clásicas fisuras o heridillas en el conejo, en el magué o en el cerete. Tomando las debidas precauciones cuando los elementos no nos ofrezcan la confiaza pertinente en cuanto a salubridad e higiene.

conde-duque dijo...

"Lo primero que hace un político después de darse un baño de masas es... darse una buena ducha".
Buenísima. Me la apunto.