martes, septiembre 11, 2007

DONANTES

Si alguien quiere hacer una investigación sobre la caducidad de ciertos libros, que pida donaciones para una biblioteca escolar, o de barrio, o de una asociación de vecinos: en cuestión de semanas se verá con juegos completos de títulos de Isabel Allende, de Pérez Reverte, etc., por no mencionar los de Dan Brown o Michael Crichton. Habrá casos, incluso, en los que las primeras donaciones incluirán algunos títulos recientes de García Márquez, por ejemplo. Es la resaca de todo lo que se vendió mucho, se leyó con más o menos complacencia y después... quedó para ocupar espacio en las estanterías. Quienes padecemos de bibliomanía en mayor o menor grado no comprendemos del todo la facilidad con que estos donantes se desprenden de libros que un día leyeron con aparente placer. Pero ya se sabe que hay placeres que sólo sirven para una vez, y que es mejor no intentar repetir.

2 comentarios:

Counter-Revolutionary dijo...

La gente se obsesiona por las novedades y, sin embargo, hay pocas cosas tan hermosas como comprar de viejo. Además de util: más barato, accedes a cosas que no están en el mercado y huyes de las novedades. Ya decía Papini que intelectualmente el hombre debe vivir entre muertos. Por supuesto que hay libros nuevos que valen la pena, pero pocos y contados. No los busquemos, ya vendrán ellos a nosotros, porque la gente a la que demos crédito hablará de ellos.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Totalmente de acuerdo en eso de que los libros que merecen la pena "ya vendrán a nosotros". Siempre lo hacen.