viernes, septiembre 14, 2007

EN EL BALCÓN

Desde que llegó al piso, la gata se ha sentido especialmente fascinada por el balcón. En esta época del año, lógicamente, las puertas de cristal están siempre abiertas. Pero ella se limita a sentarse tras la cancela, sin franquear los barrotes (aunque cabe holgadamente entre ellos), y mirar melancólicamente el cambiante marco de luces y ruidos que tiene por delante. A veces, sí, obedeciendo a un impulso muy gatuno, intenta descabezar una siestecita al sol. Pero la distrae el paso de un coche, el tintineo de una risa, los ladridos de un perro, la reverberación del cristal de un parabrisas en la pared. Ella lo mira todo con curiosidad insaciable. Luego vuelve a su empeño de serenidad, a su imposible intento de sueño en medio de la vorágine. Curiosa mezcla, en fin: conformidad y ansiedad, afán de abarcarlo todo y renuncia anticipada. Siento una extraña conmiseración por esta gata. De vez en cuando, le arrojo su ratón de trapo. Y en el momento mismo en que salta a atraparlo, sé que es feliz.

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Una compañera me ayuda en la interminable tarea de fichar libros. "Al tocarlos, dan ganas de leerlos", me dice.

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El "florecer" de las mocitas, como dicen los cursis. Pero basta mirar con detenimiento la eclosión de una flor para llegar a la conclusión de que debe doler, y mucho.

2 comentarios:

Counter-Revolutionary dijo...

Lo que a tu compañera me pasa a mí cuando quiero ordenar mi biblioteca. Tardo muchísimo, y lo dejo inconcluso, porque quiero recordar cada libro que cojo, y pienso "ah, sí, en este libro fue donde estaba áquel pasaje tan bien escrito...", o "aquí se hacía aquella reflexión tan interesante sobre x...". O lo difícil que es coger un libro de un estante, con todos los demás libros mirándote.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

La verdad es que el roce con los libros trastorna un poco. ¿Y qué me dices de esos libros, más o menos esotéricos, de los que uno no ha oído hablar jamás? Asombra que alguien los haya editado, que tengan lectores, incluso que algún becario del Ministerio de Cultura haya elaborado su ficha bibliográfica para las bases de datos REBECA o ARIADNA... (algún día, por cierto, me extenderé sobre las cosas que uno descubre cuando uno consulta esas dos bases de datos).