martes, octubre 16, 2007

DEJACIONES

Certero "faldón" de Santos Sanz Villanueva en El Mundo a propósito de los últimos premios Planeta. Llama la atención sobre la reciente moda de premiar, en este tipo de certámenes, a un doblete formado por un escritor "reconocido" (en este caso, Juan José Millás) y a lo que se viene llamando una "figura mediática" (aquí, el histrión televisivo Boris Izaguirre). Incide Sanz Villanueva en el hecho de que el primero es, ante todo, uno de esos estilistas enamorados de los "primores de lo pequeño": lo que -añado yo- le ha llevado a cultivar una literatura de la extrañeza que funciona bastante bien en los formatos breves (la columna periodística, por ejemplo), pero que da poco juego en las narraciones extensas.

Del otro no hay datos. Lo que sí es seguro es que, sólo con su nombre, atraerá una legión de compradores, entre no-lectores (que adquirirán el libro para ponerlo en las estanterías del salón, o para regalarlo) y desertores de la buena literatura: es decir, ese tipo de lectores, normalmente de formación académica y "bien informados", que se apuntan con gusto a estas operaciones comerciales por un prurito de frivolidad y un algo de lo que podríamos llamar "dejación de criterio". Conozco a unos cuantos lectores de esta clase, y ya sé que, dentro de unas semanas, me abordarán con el previsible latiguillo: "¿Sabes? El libro de Boris no está nada mal". Y yo no lo pondré en duda, por supuesto. Pero les diré (o no les diré, pero lo pensaré): "Ya. Pero tiene uno tantas cosas que leer, y la vida es tan corta...".

***

No quería fulminarme con la mirada. Simplemente, la dirigió hacia donde yo estaba y... no me vio.

***

Y dónde queda la verdadera intimidad, la que uno quisiera dejar retratada en una o dos líneas certeras, después de un día tan anodino como éste.

3 comentarios:

Santi dijo...

D€sd€ lu€go, €ditorialm€nt€ €s una op€ración r€donda.

Sobre lo que merece la pena leerse, comparto lo que dices, en la línea de lo que Andres Trapiello dijo en un artículo de prensa: no queda más remedio que elegir, y puestos a elegir, mejor no perder la ocasión de leer arte.

Y todo sea sin menosprecio de Millas e Izaguirre. Ambos me caen muy bien.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Sin menosprecio de nadie, por supuesto, y mucho menos de Millás: que su terreno, como dice Sanz Villanueva -y yo estoy de acuerdo- no sea la novela no significa que no sea un buen escritor.

Bienvenido a Columna de Humo.

Santi dijo...

Gracias.

Evidentemente. El terreno de T.S Eliot o de Seamus Heaney o de Paul Valery, por poner algún ejemplo, tampoco era la novela y son escritores como la copa de un pino.
En todo caso, el artículo de Sanz Villanueva, a mi juicio, machaca a los dos, a Millás más sutilmente, porque sabe que es un buen escritor y no puede desacreditarlo tan fácilmente, y a Izaguirre con martillo pilón.