lunes, noviembre 26, 2007

ROQUE SIX

Este sol que hiela los huesos.

***

Roque Six
no es una novela humorística, por más que insistan los manuales. A no ser que se tenga la falsa noción de que las "greguerías", las rápidas e inspiradas asociaciones metafóricas con que López Rubio acierta a darnos la atmósfera de su disparatada historia de reencarnaciones, sean consideradas ocurrencias graciosas o meros chistes. Tienen gracia, sí, pero no de la que hace reír, sino de la que conmueve por su acierto intuitivo, y deja un regusto tierno a realidades vistas por vez primera.

Lo que sí es Roque Six es una novela... descoyuntada: más que nada, por su falso planteamiento fantástico, que no asume los costes y convenciones del género; y también, por su mezcla de tonos: de las seis reencarnaciones de Roque, algunas son bufas (el reverendo americano, por ejemplo), pero otras son claramente trágicas: el anarquista a punto de ser fusilado, o el niño que muere a las pocas semanas de nacer. El estilo, curiosamente, se crece en las descripciones de los estados intermedios que atraviesa el alma de Roque entre una reencarnación y otra; lo que, inopinadamente, infunde a la novela una cierta aura mística, que no hay que tomarse del todo a broma. Y lo que el lector lamenta es que la serie no continúe indefinidamente, permitiéndonos descubrir, con esta alma trashumante, las diferentes condiciones y estados del ser humano y sus diversas circunstancias.

***

Al hilo de lo de ayer: que los anarquistas tengan bandera no deja de ser, después de todo, una contradicción.

No hay comentarios: