miércoles, diciembre 19, 2007

MANIFIESTOS

Sólo he firmado dos manifiestos en toda mi vida, y de ninguna de esas dos firmas me siento especialmente orgulloso. La primera fue por una cuestión que entonces parecía de vida o muerte y hoy no le quita el sueño a nadie; el mismo partido que promovió aquella causa se convirtió, en apenas unos meses, en el principal defensor de la contraria.

La segunda fue un auténtico timo: se me pidió una firma para exigir la democratización de cierta satrapía caribeña y luego, apenas estampada mi firma al pie del manifiesto, me pidieron mil pesetas para su publicación. Ni que decir tiene que ésta jamás tuvo lugar, y que los promotores de la proclama no eran sino los defensores más acérrimos del estado de cosas imperante en esa desgraciada nación, que amagaban una jugada defensiva ante un posible recrudecimiento de las protestas internacionales. Jamás me dijeron, por cierto, que habían hecho con aquellas mil pesetas. Tal vez gastárselas en mojitos.

No he tenido mucha suerte, como se ve, en esto de los manifiestos. Por eso leo con cierta melancolía el que publica hoy El País, en el que encuentro algunas firmas de amigos y conocidos a los que respeto y admiro. Toman postura respecto a cierta cuestión mercantil que a mí, la verdad, ni me va ni me viene. Montan el caballo vencedor: el manifiesto en cuestión apoya la postura oficial, la defendida por el actual gobierno y su mayoría parlamentaria. Pero no me cabe la menor duda de que, cuando llegue la hora de rectificar, los abanderados políticos de este proyecto cambiaran alegremente de postura, sin tener en cuenta el desaire que hacen a quienes han empeñado su buen nombre en apoyarlos en la actual coyuntura.

Yo ya no firmo nada, por si acaso.

1 comentario:

Manuel dijo...

No sé si estás hablando acerca del dichoso canon digital, algo que no mitigará la piratería pero llenará más las arcas del estado. En cuanto a los columnistas, no sé si digo bien, pero algunos saben muy bien para quién trabajan y cómo han de agradar. Y no digo que sea este exáctamente el ejemplo. Un saludo y mis mejores deseos en estas fechas y después. Un placer pasar por aquí de vez en cuando.