domingo, enero 06, 2008

HUMILDAD

La aceptación de un regalo exige siempre humildad. La suma de todas esas cosas (esos calcetines, esa colonia, ese libro, ese jersey) es la imagen que los demás tienen de ti. Para ellos, eres alguien capaz de llevar esos calcetines y ese jersey, de oler como esa colonia, de leer ese libro. No los defraudes.

2 comentarios:

conde-duque dijo...

Jaja, qué bueno...
No sé, a veces es duro asumir que nos vean así, que uno pueda encajar ahí. ¿La corbata de ¡perritos! que me ha regalado mi hermano? (¡con lo clásico que soy yo!) ¿La colonia pija de mi hermana? ¿Los prismáticos de mis padres? (Lo juro, lo he flipado cuando lo he visto... "Nos han dicho que se pueden ver las estrellas", me han asegurado, como diciendo: "¡perfecto para ti!").
Prefiero pensar que no tenían mucho tiempo y me han comprado lo primero que han visto, por tener un detallito.
Mi novia ha acertado más: "Gente di Roma" de Ettore Scola (ahora la veré) y una biografía de Galdós (se la señalé yo en una librería).
Eso sí. A todo he puesto cara de que me encantaba. Para no defraudar a nadie.
Sólo me asalta una duda: ¿en qué acontecimiento me pondré la corbata de perritos? Un saludo.

Counter-Revolutionary dijo...

Eso es lo terrible, los libros que regalan algunos pensando que son los libros apropiados para nosotros.