martes, enero 08, 2008

PREFERENCIAS

Oigo en la radio una entrevista con la alcaldesa de París, que se queja del exhibicionismo del presidente de su país y hace votos porque éste fuera tan discreto y reservado como... el jefe de gobierno español. Cada uno, en fin, es libre de proponer como modelo a quien quiera. Pero qué poco francés se me antoja este preferir la sosería extrema, la grisura, la rigidez y la inexpresividad antes que la nonchalance y el descaro. Yo ya me lo temía, a la vista de la sucesión de bodrios políticamente correctos que nos ha deparado el cine francés de la última década. Hay quien atribuye esta súbita caída de popularidad del presidente francés a la mala situación económica. Puede ser: la pobreza material, en fin, deviene a veces pobreza de espíritu; aunque también, a veces, ocurre lo contrario. Ah, la France.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Sosería? Mejor una sosería que crea cosas, que mueve a avances sociales, que el conservadurismo de ese reaccionario convertido en starlet de los medios. No hay peor facha que un facha modernillo. ZP es soso pero dice: voy a hacer esto porque es justo hacerlo. Y lo hace. Y mira que yo no le voto...

Anónimo dijo...

Pues si hace lo que, según usted, es justo, debería votarlo.