lunes, enero 28, 2008

FRÍO

La imagen de una biblioteca llena porque fuera hace frío plantea no pocas dudas sobre la verdadera función de la cultura. Aunque tampoco hay que escandalizarse: si para algo sirven los libros, es para ofrecer un poco de calor a quien los lee (y no hace falta quemarlos, como creen algunos).

***

No daba crédito esta mañana mientras oía la radio: un candidato a presidente del gobierno (y, para más señas, actual presidente del gobierno) me ofrecía engordarme el bolsillo con 400 € (cantidad nada desdeñable, por cierto, y con la que bien podría permitirme alguno de mis modestísimos caprichos) si ganaba las próximas elecciones. Creo que nunca me había sentido tan ofendido por una promesa electoral. Nunca había sentido sobre mí esa mirada viscosa con que los capataces de los antiguos caciques medían al jornalero de turno antes de ponerle en la mano las tres pesetas prometidas por volver a votar al amo.

***

El frío obedece siempre a una misma impresión de haber abandonado una esfera reducida, caldeada por nuestra propia presencia, para pasar a un ámbito más desprotegido: la calle por la mañana, una ciudad donde no conocemos a nadie, un pasillo de hospital.

El frío, que nos convierte en una curiosa mezcla (muy familiar, por otra parte) de enfermos y extranjeros.

1 comentario:

goloviarte dijo...

tu blog ha sido galardonado con tres estrellas en
http://lasestrellasdeaquiestatublog.blogspot.com
siempre me resulto interesante
pásate y disfruta con algún blog,vota si lo deseas y de paso ve algo de publi,quita el estrés