lunes, febrero 25, 2008

ALIANZAS

Las convicciones de un tonto son siempre las más difíciles de contradecir; la inteligencia, en cambio, es siempre maleable a la crítica, incluso cuando ésta va en contra de lo que afirma la voluntad o la conveniencia. De ahí que el inteligente contrariado suela acabar en cínico: el cinismo es la única manera cómoda de sostener, e incluso defender, convicciones derrotadas. Y qué buena alianza establecen, a veces, los tontos y los cínicos.

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Ha aparecido esta reseña de mi traducción de La suerte de Jim, de Kingley Amis.

1 comentario:

Mery dijo...

Pues mira, no había meditado lo suficiente respecto a la alianza entre cínicos y tontos. Quizá los he confundido con frecuencia equivocadamente.....pero es que hay cínicos que traspasan la barrera de lo permisible,y, siendo benévolos, los clasificamos en sección "tontos". Tomo nota. Mery