jueves, marzo 06, 2008

INTELIGENCIA OFENDIDA

En el transcurso de un acto escolar, escucho un par de comentarios displicentes de un chico. Acierta a poner el dedo en la llaga, a captar las debilidades y contradicciones en las que incurre el discurso biempensante de los adultos. Pero peca, como es evidente, de intolerancia e impaciencia, así como de esa clase de malestar con uno mismo que se trasluce en acritud hacia los otros. Una mezcla que conozco bien, ay. Y también sé lo que puede salir de ella. Un discurso más templado y lúcido, dentro de algunos años. O una variedad envejecida del resentimiento y de la inteligencia desaprovechada y ofendida... A algunos se les ve venir desde chicos. Y no hay nada que hacer, no.

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A estas horas, y con este viento desabrido e intempestivo, el autobús, más que recoger a la clientela, la va barriendo de las paradas.

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No es que me parezca para tirar cohetes el que una sentencia judicial a favor de un particular haya conseguido poner en un brete el sistema educativo. Pero que el periódico progubernamental por antonomasia, como respuesta, denigre al juez que ha emitido esa sentencia me parece, sencillamente, una reacción propia de un régimen totalitario. No digo más.

2 comentarios:

Juan Antonio, el.profe dijo...

La imagen del autobús, soberbia.
En cuanto al juez denigrado por el país, yo trabajo con su cuñado. El País se ha dejado caer con una buena sarta de mentiras. No ya comentarios desafortunados (que también), sino mentiras. De acuerdo con tu comentario, pues.

Mery dijo...

Hace tiempo que tenemos en esta patria nuestra muchos conatos de autoritarismo. Y se llenan la boca de "ciudadanos y ciudadanas" , y del estado democrático. ¡ País !