domingo, marzo 09, 2008

LA OFERTA

No suscribo las cursiladas que habitualmente se dicen al final de una jornada electoral: "el pueblo ha hablado", "ha ganado la democracia", etc. Pero, mientras sigo el recuento de votos, me asalta, como ya me ha ocurrido otras veces, una ola de desacostumbrado optimismo: la gente, dentro de lo que le ofrecen, suele votar con criterios bastante razonables. Si se confirma lo que dicen las encuestas y los primeros resultados (escribo esto a las 9.30 de la noche), parece que el cuerpo electoral se ha sacudido muchos de los molestos parásitos que aguijoneaban a los partidos mayoritarios. Caen espectacularmente los nacionalismos, se afianza la tendencia (que es un deseo compartido de muchos españoles, independientemente de su opción política) a que el partido más votado goce también de una mayoría suficiente para gobernar sin hipotecas. Y entra en el parlamento (insisto, si los resultados definitivos no lo desmienten) una voz discordante, la de UPyD. Un buen observador debería concluir que la clientela no es del todo lerda, y que quizá lo que habría que mejorar, después de todo, es la oferta.

5 comentarios:

Javier dijo...

Has acertado UpyD tiene voz en el parlamento. Sobre lo que nos cuentas, los nacionalismos han perdido e IU tiene los días contados, ya lo dijo el propio Llamazares, que se fuga.
Lo mejor es que desaparezca. Los que no van a desaparecer y permiteme mi punto de vista, son los perdedores, Rajoy, Aceves, Zaplana y cía, ellos dicen que no ha perdido, que han ganado muchos votos, me temo lo peor, tener que aguantarlos 4 años más.

Un saludo.

Mery dijo...

Ayer estuve en una mesa electoral (he escrito sobre ello en mi blog). Un hecho muy frecuente en el escrutinio del Senado fue que los votantes de UPyD marcaron sus 4 candidatos, por lo que la papeleta se consideraba nula (solo se podía marcar 3). Una pena, porque creo que se merecían algo mas.
Mery

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Ahora que lo dices, creo que yo también he cometido ese error.
Buena crónica la tuya, por cierto, de lo que es una jornada electoral.

Anónimo dijo...

Pues yo creo que es al contrario: la gente ha votado lo que les han dicho que tenían que votar. A unos la cope y los obispos y a otros prisa, el país y la ser. Esto es como el que compra vim clorex verde porque lo anuncian en la tele. Hemos asistido a la última (última en el sentido de más reciente, no de que ya se termina) demostración de que estamos teledirigidos y encima celebramos nuestra libertad para escoger. Viva la democracia, viva la ley de hont. Esta democracia con rey adherido, gobernada por los grandes medios y sus intereses, está corrompida hasta los tuétanos. Pero parece ser que nos hace felices, aunque no a todos. Pero da igual. Yo hoy sólo lo siento por Isaías Carrasco, que no ha tenido derecho a estar de acuerdo contigo o conmigo.
Saludos cordiales.
JLP

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Querido JLP:

Nos pasa como a los matrimonios de muchos años: que se pelean mucho y, en el fondo, siempre están de acuerdo. Yo lo estoy con todo lo que dices. Y lo que afirmaba era que "dentro de lo que se le ofrece", la gente elige de un modo bastante razonable. Evidentemente, quisiera que se ofrecieran otras cosas, o, al menos, una gama más amplia. Si lees mi entrada del lunes, verás que también critico la excesiva bipolarización, que elimina los matices. Y yo soy un hombre (y un ciudadano) de matices.

Y es verdad que lo único realmente doloroso de todo este batiburrillo es que algunos intenten entrar en él a tiro limpio.

Un abrazo.