miércoles, marzo 12, 2008

RABO Y BIGOTES

Teoría de los problemas cotidianos: unos se enquistan (y, por lo tanto, deja de tener sentido preocuparse por ellos), otros (los más) caducan, algunos se renuevan (lo que, después de todo, no es malo: supone una segunda oportunidad de enfrentarse a ellos y resolverlos), la mayoría sólo son problemas si se les presta más atención de la debida... Sólo así se explica que un tipo puntilloso como yo, que no deja jamás cabo sueltos, tenga sus asuntos tan enrevesados como el más descuidado y negligente.

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El miedo a la hoja en blanco (he vuelto a constatarlo hoy) sólo afecta a dos categorías de ciudadanos: a los poetas y a los semiletrados que tiemblan cuando se les pide que redacten una simple nota para la asistenta.

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Viendo a K., su bendita elasticidad, sus movimientos silenciosos, la maravillosa candidez y simplicidad de sus instintos, piensa uno que, como prototipo para una creación futura, no estaría mal el modelo antropomórfico que sugieren cuentos como "El gato con botas": postura bípeda y don de la palabra, sí; pero también rabo y bigotes, y pelo por todo el cuerpo. Y mentalidad gatuna.

2 comentarios:

Eduardo Flores dijo...

Voy a sintetizar todo tu post y a plantear una teoría nada original, ahora que lo pienso:
Problemas- Un problema= la hoja en blanco- K. un símbolo que plantea la solución.

Bueno, es una chorrada, pero habrá quien lo encuentre lúcido. Supongo.

Un saludo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Bueno, sí. Ahora que lo dices, esa clase de lógica es la que rige en estos tríos.