viernes, abril 25, 2008

TODOS SE SUBLEVAN

Una recaída -escribo esto mientras me adecentan el cuarto- es siempre una lección de humildad.

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Tal vez sea por acordarse de su ingrata experiencia con la veterinaria: el caso es que K. olisquea a los médicos con desconfianza; no digamos ya lo que traen en el maletín.

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Fuera, el viento arrecia con ímpetu digno de mejor causa. A la bonanza meteorológica le pasa lo que a los regímenes benevolentes: al principio, todos se les sublevan.

2 comentarios:

Antonio González dijo...

Interesante eso de recaída igual a lección de humildad. Yo lo hubiera pensado, creo, sólo en caso de recaída en una enfermedad moral, en un vicio, en una adicción; esa recaída que describe Sánchez Rosillo en su poema "Reincidencias" (en Elegías). Pero en fin, humildad es sentimiento de que estamos pegados a la tierra, "humi", aunque continuamente andemos buscando el medio de elevarnos en vuelo, no sólo con el alma, sino también con el cuerpo.
Mis deseos de salud para el autor de esta "Columna de humo", que vuela porque puede.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias, Antonio. Los males del cuerpo son también, siempre, los del alma. Qué bello y lúcido ese poema de Eloy Sánchez Rosillo.