martes, mayo 13, 2008

ESPONJAS

Por lo menos cuatro de los asistentes ayer a la presentación de Señales de humo me preguntaron por K. Me enorgullece la notoriedad adquirida por nuestra gata. Y cuando vuelvo a casa, de madrugada, y me la encuentro panza arriba en su alfombra, como de costumbre, en señal de bienvenida, casi lamento no haberle traído un regalo (no sé, una sardina, o uno de esos indescriptibles bichos que caza en los patios) por su decisiva aportación a este diario abierto, que sin ella no lo sería tanto.

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A J. se le ha caído hoy encima la puerta de cristal de un armario y le ha roto un diente. Ayer la silla giratoria que usamos en la biblioteca se rompió y tiró a C. por tierra. Los objetos andan sublevados. Mira uno la silla quebrada y el cristal astillado y parecen que muestran los dientes al esbozar, en su postración de cosas averiadas, una sonrisa sardónica. Esa vocación de máquina trituradora que tienen las cosas cuando se contagian de la dejadez, la indiferencia, el desamor, que los humanos ponemos en su uso.

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Me arrepiento de muchas cosas casi en el momento mismo de decirlas. La solución es bien sencilla: mantener la boca cerrada. Pero eso exigiría, como paso previo, cerrar también los ojos y los oídos. ¿Cómo explican las esponjas al psiquiatra sus problemas de identidad? ¿Quiénes son, el agua que circula a través de ellas o el laberinto de conductos que ellas prestan al imparable flujo de la realidad?

2 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

La idea del escritor-esponja es una ficción kafkiana. Pero la esponja engorda (sin dejar de rezumar) y, cuando expulsa lo ingerido, pierde parte de su ser. Por eso las esponjas muy utilizadas reducen su volumen. El escritor, en cambio, engorda un poco con cada entrega, porque es incapaz de expulsar todo lo que recibe.

Eduardo Flores dijo...

Quisiera aportar a esto de las esponjas con pluma de ganso que muchos autores, han reconocido ir perdiendo con cada obra gran parte de lo que llevaban en su interior. ¿Podríamos decir al caso, que el escritor-esponja está sometido a una especie de evolución en la que el bagage que trae de fábrica es expulsado y que, aquello que va intuyendo con el tiempo queda dentro de sí? Se me hace una paradoja cuando menos, curiosa.

Un saludo J.M y A.

Eduardo Flores.