viernes, junio 20, 2008

EL CERCO

El cerco (Miguel Iglesias, 1955): un thriller español casi perfecto, ambientado en una Barcelona destartalada y espectral, habitada por maleantes que lucen ese aire de vencido fatalismo que caracteriza, por ejemplo, a los personajes de Juan Marsé; sólo que el cine de entonces tenía que ser forzosamente lacónico al respecto, y nada de dice de por qué esos maleantes portan armamento de guerra; o por qué tienen su base en Marsella; o qué piensan hacer con el dinero del atraco con el que se inicia la trama; o por qué la policía también porta ametralladoras y no se anda con muchos remilgos a la hora de utilizarlas.

También hay otros laconismos, digamos, más convencionales: el médico que ha de curar a uno de los delincuentes heridos ha perdido su licencia por causas que adivinamos nefandas, y que seguramente explican por qué lo conoce la prostituta (que tampoco se dice que lo es) amiga del jefe de los bandidos. Y todo esto se cuenta, o se da a entender, con un ritmo excelente, sin esos intervalos teatrales, sentimentales o moralizantes que estropean incluso las mejores películas del cine español. Una pequeña joya de ese cine policíaco barcelonés que debería haber hecho escuela, y del que tanto podrían haber aprendido muchos geniecillos en ciernes.

***

La belleza seca, dura, escéptica, de la actriz portuguesa Isabel de Castro, que aquí hace de novia del "duro" José Guardiola. Tampoco se veían muchos rostros como ése en el cine español de entonces. Nuestra Lizabeth Scott, quizá. Pero más cercana, y con un fondo todavía más negro.

***

Cuántas veces es una película, o una página leída, lo que hace que la balanza en la que pesamos el botín de cada día se incline del lado de la felicidad. O, si no de la felicidad, que suena exagerado, sí de la... satisfacción.

5 comentarios:

Fernando Valls dijo...

Quizá te haga gracia saber que Juan Luis Panero está casado con la hija del director de cine Miguel Iglesias, Carmen.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Pues sí, es un dato curioso,que añade cercanía a mi deslumbramiento.

TRONCHA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
TRONCHA dijo...

Hola.
Recientemente vi está película, desconocía todo sobre ella pero me parece ciertamente digna de un estilo de cine español de aquellos tiempos que no ha tenido la relevancia de otro posterior y de mucha menor calidad.

Del film destacaría, la excesiva violencia de algunas imágenes, impropia de la época.

Saludos...

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Efectivamente, la película es inusitadamente violenta; y lo curioso es que el espectador (algunos espectadores, al menos) debía de percibir que esa violencia de la ficción (esos policías en land-rover. armados con ametralladoras) se parecía mucho a la de la vida real. Y es extraño que esto se les escapara a los censores; los mismos que, por ejemplo, le pusieron objeciones a José María Forqué para permitirle incluir una bofetada de un comisario en 091, policía al habla.