martes, junio 10, 2008

V.O.S.

Historias truculentas, relacionadas con la huelga de camioneros y la consecuente crisis de desabastecimiento: oigo a unos chavales comentar que, en las inmediaciones de cierto conocido hipermercado, los merodeadores asaltan a quienes salen cargados de comida. Lo destacable no es, evidentemente, lo disparatado del rumor, sino su pertinencia como síntoma: en caso de que hubiese una verdadera crisis de desabastecimiento, ¿qué porcentaje de la población estaría dispuesto a actuar de ese modo? ¿Cuántos lo encontrarían incluso divertido?

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K. literalmente llorando la ausencia de C., que ha pasado la noche fuera, sobre la cama de ésta. Daba que pensar: si esos maullidos lastimeros no eran de dolor, ¿de qué eran?

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No, el sarcasmo no es mi tono, no es el tono en el que habla esa versión ideal de mí mismo a la que me gustaría parecerme. Pero cuántas veces no está uno ni siquiera a la altura de sí mismo. (Lo que en mi caso, y siendo, como soy, más bien bajito, tampoco sería ninguna hazaña.)

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La reina de Cobra (Cobra Woman, 1944), de Robert Siodmak. La vimos en V.O.S.; y le sobraban precisamente los subtítulos, que venían a aparecer justo a la altura del busto de Maria Montez.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El sarcasmo. Ojalá fuera la ironía. Algunas veces irónico, desgraciadamente casi siempre sarcástico, con lo que duele. Pero soy lo que soy, caústico, dañino. Espero, con pesar, que los años me cambien, porque ese sarcasmo quizá sea la manera de provocar, de hacer saltar a los demás para que den lo mejor de sí dialecticamente, intelectualmente. Algún día, digo yo, pasará: me cansaré de arrepentirme. Mario

Mery dijo...

Francamente me preocupa el tema de los merodeadores de hipermercados, sea rumor o no.
Al gobierno seguramente no le preocupará ni mucho ni poco, como no hay crisis que valga...

Tu gata K me resulta tan familiar, con sus lamentos, sus apegos,sus desplantes, sus huídas escaleras abajo. Me gusta, a palo seco.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

"Algunas veces irónico, desgraciadamente casi siempre sarcástico...". Sí, es un buen modo de formular la ambivalencia d euno hacia estas dos maneras de afrontar la realidad.

Hasta K., que no es nada ambivalente, estaría de acuerdo.