miércoles, julio 09, 2008

ESTRATOS

Lo primero que hizo en el piso que acababa de comprarse fue quitar el papel pintado. Debajo había otra capa de papel pintado, y debajo otra, y cada una de ellas reflejaba el uso que el piso había tenido en distintas etapas de su existencia; hasta llegar, en fin, a la capa correspondiente a cuando fue una casa de citas o un burdel. Qué cosas habrán visto estos papeles pintados. El dueño lo cuenta con una cierta ufanía no exenta de asombro. Es un hombre mayor, que vive solo, y al que uno, sin saber por qué, asigna al punto la consiguiente ración de melancolía. Su acción de arrancar los papeles pintados borra la historia del piso, pero no la detiene. Y él mismo -el color que finalmente decida dar a las paredes, los clavos de los que cuelgan sus cuadros, el perfil de sus muebles- será antes o después un estrato más de esa historia, que otro se complacerá en imaginar mientras destruye sus huellas.

1 comentario:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Cuando se llega al séptimo estrato se descubre Troya, la real y la imaginaria. Saludos estivales.