lunes, agosto 04, 2008

ROEDORES

Maletas. La impresión de que siempre lleva uno cosas que no son del todo imprescindibles. Lo mismo puede decirse del bagaje interior. Cómo dejar aquí todo lo innecesario, todo ese exceso de uno mismo que en absoluto te va a hacer falta en el sitio al que vas.

***

En los viajes, leer libros de viajes. O no leer, si puede evitarse. O no hacer otra cosa que leer, por si acaso.

***

La dirección de una librería de viejo, los horarios de algunos medios de transporte, el nombre de un restaurante, la imagen anticipada de media docena de iglesias, catedrales, castillos... Uno sabe a lo que va. Y también uno espera que un cierto número de previsiones fallen, porque, de lo contrario, mejor y más cómodo hubiera sido quedarse en casa, como K. (que ya nota el trasiego y sabe lo que le espera, y acecha las maletas como si dentro de ellas alentara uno de esos roedores inconcebibles que ella persigue a veces en su imaginación).

3 comentarios:

conde-duque dijo...

Buen viaje. Que lo disfrutes... y después nos lo cuentes.
Un saludo.

Mery dijo...

Pues que disfrutes mucho de ese viaje y nos traigas la maleta repleta de relatos.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Hola,
Dime una dirección de e-mail donde pueda escribirte. Tengo una información para tu blog.
Mi correo: janaru@gmail.com
Un saludo