martes, septiembre 02, 2008

DESALMADO

El que las ventas de coches hayan caído un cuarenta por ciento no puede deberse sólo a los efectos de la crisis económica. Ni el paro ni los sueldos ni el producto interior bruto se han deteriorado en esa proporción. Tampoco creo que sea, sin más, un efecto de la inseguridad que generan los indicadores adversos: la gente, por lo que veo, sigue actuando con la misma inconsciencia de siempre. Lo que sí se nota, y mucho, es una especie de cansancio generalizado. Como si hubiéramos encontrado en la crisis la excusa perfecta para no cambiar de coche cada pocos años, o para no incurrir en otros dispendios igualmente innecesarios. Sé que no es un buen síntoma, y que va en perjuicio del bien general. Pero qué quieren que les diga: no me disgusta del todo este clima de contención, de comedimiento.

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Ha salido en el número de julio-agosto de Clarín (acabo de recibirlo) una selección de las anotaciones que he ido haciendo sobre K. en este cuaderno. Las han ilustrado con el perfil sinuoso de un gato negro que parece rondar la caja de texto como si olisqueara con desconfianza su contenido. Como haría, en fin, la propia K, si la pusiéramos encerrar en un limbo abstracto semejante.

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Animo a un compañero a emprender un blog. Y, por unos instantes, me siento como uno de esos desalmados que ofrecen droga a la puerta de los colegios. Es un hombre culto y un lector asiduo e informado, que también ha encontrado tiempo para escribir sus cosas. Ahora yo le animo a publicarlas en este formato tan democrático y accesible. Lo que, de algún modo, sé que repercutirá negativamente en esas cualidades que admiro en él: tendrá menos tiempo para leer literatura seria y para pulir sus escritos, hasta ahora secretos.

5 comentarios:

Mónica dijo...

Lo animo a que siga su labor de desalmado: escritura de calidad y bien informada como la suya hace falta en la Red.

Mery dijo...

Si, animar a alguien a escrbir un blog tiene un algo de oscuro: se acabaron esas porciones de tiempos en blanco. Comienza la esclavitud de las entradas mas o menos frecuentes, la lectura de otros blogs,etc.
A cambio, el lado luminoso de una forma de creación íntima, el ensimismamiento.

También decirte que voy apreciando igualmente esa tenue austeridad que se va respirando por doquier.

Un abrazo

Fernando Valls dijo...

Felicidades por el cambio, se lee aún mejor.
Saludos

Bárbara dijo...

Yo en general me siento mejor en épocas de crisis, parece que combinan más con mi mundo interior. A usted también lo noto un poco blue...

José Manuel Benítez Ariza dijo...

En mi primera máquina de escribir, una Olivetti portátil que me trajeron los Reyes, ya gastaba cinta azul. Un profesor mío que había tenido su historial antifranquista decía que mis trabajos, escritos con esa tinta, le recordaban los atestados de la policía de sus tiempos,que también empleaba tinta azul.