martes, noviembre 04, 2008

CASI

Esta generalizada simpatía acrítica europea a favor del candidato negro en las elecciones norteamericanas, ¿no es también una forma de racismo? (Y que conste que yo tampoco votaría por McCain.)

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Stendhal, otra vez: "No hay grandes éxitos sin un cierto grado de impudicia y hasta de verdadero charlatanismo". Y otra más: "Liberal yo mismo, encontraba a los liberales insoportablemente estúpidos". Póngase "de izquierdas" en vez de liberal y casi lo firmo. Casi.

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La crisis ya llega a las editoriales. Y, como en cualquier otro ámbito, la pagamos los de siempre: "Tu novela va a salir, por supuesto, pero la cosa está muy mala y no puedo darte fecha". Bien mirado, publicarle un libro a alguien es como concederle un crédito que no se sabe si se va a amortizar. Otra cosa es hacerlo con subvenciones. En eso, las editoriales les han abierto el camino a los bancos.

4 comentarios:

Eduardo Flores dijo...

Amigo José Manuel, con respecto a lo de Obama o McCain, qué quieres que te diga, no hay color (perdón por el chiste fácil). La verdad es, que teniendo en cuenta la huella dejada por los republicanos, públicamente perjudicados por el Sr. Bush, un clavo ardiendo bien valdría una misa. De cara a su patria imagino que lucir las viejas heridas de Vietnam puedan favorecer en cierta medida al carca de McCain, pero a este lado del Atlántico esas cuestiones pueden dar mala espina, representar una actitud belicosa nada apetecible por estos lares.
Por otro lado, quizá, aparte de un piquito de oro, de toda su negrura,... el señor Obama se nos dibuja como el antibush. Qué más cabe decir ante esto último.

El mercado editorial: la lacra de la literatura actual.

Un saludo,
Eduardo Flores.

Profesor Franz dijo...

No creo. Viniendo de donde veníamos aunque fuera caucásico y albino habría gozado de nuestras simpatías.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

De ahí precisamente arranca mi escepticismo: ningún presidente norteamericano ha desandado los pasos dados por el anterior en política exterior; es decir, no cabe esperar de Obama un gesto como el de Zapatero cuando retiró las tropas de Irak. Y hay dos motivos más de prevención: a) en tiempos de crisis económica, las administraciones demócratas suelen ser más aislacionistas que las republicanas, por lo que cabe esperar menos implicación del nuevo presidente en intentar arreglar el desaguisado financiero internacional; y b) cuando un presidente demócrata presenta un cariz "blando" en política exterior y las cosas pintan mal, acaba sacando el garrote. Véanse Kennedy en Bahía Cochinos o carter en la crisis de los rehenes en Teherán.

Lo que no entiendo, en fin, es que hace un corro de naciones orgullosamente soberanas pendiente de lo que pase en unas elecciones norteamericanas.

Y que conste, insisto, que no tengo la menor simpatía por el perdedor, ni por la administración saliente. Lo que sí confieso es que a mí quien me gustaba era Hillary, tan sargenta y mandona ella.

Saludos.

Mery dijo...

Ya que se nombra a Zapatero ¿quién ha dicho que a Obama le llaman el Zapatero negro?
Por lo que a mi respeca, Dios nos libre, porque ando yo en las mismas premisas de tu "casi lo firmaría".