jueves, febrero 12, 2009

LA ALCOBA DEL FETICHISTA

Primavera anticipada, con resabios de frío en las esquinas expuestas a vientos cruzados y en los rincones sombríos. Uno, con su faringitis crónica a cuestas, sigue saliendo de casa con el cuello bien abrigado. Pero todas estas muchachas que ya empiezan a descubrir sus brazos y piernas no son, evidentemente, de la misma opinión.

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No lo es, desde luego, esta chica minifaldera que, en el autobús semivacío de media mañana, sostiene una lata de refresco, que adivino muy fría, entre sus muslos, mientras mueve los labios sin emitir sonido, como siguiendo las melodías que le susurra al oído el aparatito de música que le cuelga del cuello.

De imágenes así debe de estar empapelada la alcoba del fetichista.

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Hoy las colas que se han adueñado de las calles desde que empezó la crisis tienen un aspecto menos tétrico. De todos los remedios universales que se han probado contra la pobreza, el sol sigue siendo el único efectivo.

9 comentarios:

Mery dijo...

¿Cómo dibujaría Sorolla las escenas que hoy nos ofrece la calle?

(Si te sirve de consuelo, yo también voy precavidamente abrigada todavía).

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Seguro que las dibujaría muy bien, como todo lo que tomó de la realidad (distinto es el caso de lo alegórico o falsamente costumbrista).

Y me alegro de que seamos dos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Somos tres, yo aún no abandono la bufanda, especialmente por las mañanas: tenemos que cuidar nuestro instrumento de trabajo.
Sugerentes reflexiones, amigo José Manuel, por no hacer mudanza en su costumbre.

Anónimo dijo...

Estimado José Manuel. Deduzco por sus últimas entradas, y por los comentarios que han suscitado, que la primavera no sólo va apareciendo tímidamente a efectos metereológicos, sino que también va haciendo sus estragos en el "ánimo" de muchos.

ISE

Octavio dijo...

Dehemos que las mujeres nos muestren sus encantos. No veo ningún problema en que los hombres abriguemos nuestras faringes, mientras tanto. Un abrazo

Manuel G. dijo...

¡Machista!..¡Machista!...te acusarán de machista, Octavio. ¿Es que una chica se pone minifalda y ya todos los hombres se tienen que fijar?.

Octavio dijo...

Me explico, Manuel G. Una mujer es libre de ponerse minifalda y yo soy libre de mirarla. Pero ojo, como se mira al mar, o una puesta de sol, o unos ojos hermosos. ¿Es un delito contemplar lo que, bello, se presenta ante nuestra vista?
Lo indigno sería el gesto obsceno, la frase inapropiada, la falta de respeto. Y eso, querido amigo, nunca.
La peor de las torpezas es no saber tratar a una mujer.
Saludos y mis respetos al dueño del blog.

Manuel G. dijo...

¿Pero ellas quieren que te percates?