martes, marzo 24, 2009

SE REBLANDECE

Los adultos somos los últimos en enterarnos; los chicos lo sabían todos ya, gracias al Tuenti y a otros artilugios de esa sociabilidad suya, tan denostada por los mayores, pero tan eficaz, para lo bueno y para lo malo: uno de ellos -ésa era la noticia- había tenido un accidente de moto la tarde anterior, y amanecía en la U.C.I. del hospital, bajo los efectos de un coma inducido... El chico, todo hay que decirlo, pertenece a esa rara especie que goza del aprecio simultáneo de sus compañeros y de los adultos. Inmediatamente se crea ese extraño clima en el que se mezcla el nerviosismo que no encuentra palabras con el afán opuesto: el de explicar lo poco que se sabe, y pormenorizadamente, una y otra vez. Quienes hacíamos semanas, puede que meses, que apenas cruzábamos palabra, en virtud de esas diferencias aparentemente insalvables que a veces crecen en lo más nimio, intercambiamos informes por la escalera. Y extraña un poco comprobar, una vez más, cómo la desgracia singulariza, y cómo, por el contrario, la constatación involuntaria de no ser la víctima elegida por el azar que rige estas cosas acaba deparándonos a los demás un vínculo sobrevenido: más fuerte acaso, por el momento, desde un punto de vista meramente afectivo, que todo lo que hemos hecho juntos a lo largo, en algunos casos, de lustros e incluso de decenios... Pero de eso estamos hechos. De una pasta áspera que, en según qué circunstancias, se reblandece.

3 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Todo se reblandece José Manuel, todo. Hasta lo más áspero y duro.
Me ha gustado mucho tu lenguaje entrelazado y complejo, para que al final, todo se reblandece.
Un saludo.

DoctorMente dijo...

El dolor es antisocial.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

El dolor singulariza, cierto. Ahora, si es o no antisocial, eso no lo sé. Hay un consuelo objetivo al comunicarlo y al recibir las condolencias de otros, por más que se constate que la esencia misma del dolor es incomunicable.

Y me agrada esa relación que estableces, Javier, entre la sintaxis del texto y lo que quiere decir.

Saludos