lunes, abril 13, 2009

SENDERO (1)

Retrocedo ahora al miércoles, día laborable (aunque de vacaciones para mí y para quienes me acompañaban): nos encontramos a las 7.30 de la mañana en la parada del autobús que hace el recorrido de todos estos pueblos, esperando el que nos llevará al lugar donde se inicia el sendero que ha de traernos de vuelta al punto donde estamos. Imagino que el madrugón, y el improductivo propósito que lo motiva, resultarían bastante inexplicables a quienes toman este mismo autobús por razones fundadas: por ejemplo, esta mujer que seguramente va a trabajar a algún pueblo vecino, o puede que incluso al último de ellos, Ronda, la capital natural de la comarca. El autobús va recogiendo a otras personas que parecen animadas por idénticos motivos, y a quienes nuestras mochilas, nuestros gorros para protegernos del sol y nuestro aspecto, en general, de domingueros deben de parecerles bastante absurdos, amén de un tanto irritantes, como lo es siempre el contraste entre el ocio y el trabajo cuando el primero usurpa impúdicamente los horarios y espacios del segundo... Anoto esto en vísperas del primer lunes después de las vacaciones, y puedo imaginar cuáles serían mis sentimientos si encontrara en el triste autobús de las siete a un animoso turista dispuesto a no desperdiciar ni un minuto de la mañana que tiene por delante.

Ese miércoles éramos nosotros los turistas. Y de esa guisa nos bajamos en nuestro destino e invadimos el primer bar que nos sale al paso, en el que se disputan el predominio la impresión general de sopor que transmite la parroquia y la resonancia metálica de un televisor que, un tanto en desacuerdo con la hora, emite un partido de fútbol, supongo que grabado. El desayuno nos infunde nuevos ánimos, necesarios para afrontar la primera parte del itinerario, que es una fuerte subida; el resto, aunque largo, trascurre en llano o en suave descenso, salvo un inoportuno repecho final. Tentativamente, yo había sugerido que tomásemos un taxi hasta el inicio del sendero propiamente dicho, pero nadie parece secundar la idea, tal vez porque parece poco deportiva... Miro con cierta envidia la excursión de jubilados que nos adelanta en un autobús, rumbo al mismo punto de partida que nosotros deberemos alcanzar a pie.

Ya en el sendero, rebasamos el primer hito, que es una hermosa casa situada al abrigo de los vientos húmedos del sur, y que gobierna lo que parece una bien organizada explotación ganadera. Fantaseamos sobre lo que sería vivir en un lugar así, aislados del mundo pero, por así decirlo, con el mundo a nuestro alcance para cuando lo necesitáramos: bastaría subirse al confortable todoterreno que tienen aparcado a la puerta, enfilar el carril bien cuidado y descender, en pocos minutos, la pendiente que a nosotros nos ha costado casi una hora subir. Y creo que todos pensamos, y ninguno dice, que esa opción preferente por el aislamiento la tiene uno en cualquier parte, incluso en los barrios urbanos que habitamos, y que, si no cedemos a ella, es por una especie de debilidad inducida, contra la que tampoco nos defenderían, creo, estas soledades, seguramente inhóspitas en determinados momentos. A estas alturas,esta clase de fantaseos más bien ponen de manifiesto nuestra complacencia en no cambiar lo que mil veces hemos dicho que deberíamos cambiar para que la vida nos fuera mejor... Rebasamos la casa con cierto rencor, no sin antes haberle reorganizado la finca al dueño: esos corrales, decimos, tendrían que estar más alejados de la vivienda; en ese espacio rodeado por un cercado de piedra habría que hacer un cenador, etc. Es nuestra manera de reafirmarnos en la idea, en cierto modo consoladora, de que también aquí la vida resulta bastante imperfecta tal como viene dada, y exigiría grandes reformas que, seguramente, tampoco quienes aquí habitan están muy dispuestos a afrontar.

(continúa)

1 comentario:

Ariana dijo...

Hola que tal que pedaso de blog que estas montando,esa que dice http://benitezariza.blogspot.com/(xq no se si tengas otro =P) me ha encantado, yo tambien soy webmaster tengo un par de webs que tal vez te parescan interesantes, asi que comprendo lo dificil que es llevar un blog o web. Sigue adelante, recuerda que con esfuerzo todo es posible.

Saludos

Ari!