jueves, julio 09, 2009

CUBA

A las empleadas de las agencias de viajes se les supone, como el valor al soldado, la ecuanimidad. De lo contrario, cuántos juicios arbitrarios y, con frecuencia, infundados no se harían respecto a quienes solicitan sus servicios. Cuántas veces no tendrían que aguantarse las ganas de espetarles: "Pero ¿a usted qué se le ha perdido en Barbados?"; o sentirían una infinita piedad por esas parejas que apenas se conocen y fían su felicidad futura a una semana de convivencia forzosa en el camarote de un barco. No dormirían, seguro, como les ocurre a las sibilas cargadas de demasiados conocimientos funestos.

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Con frecuencia basta estrenar una camisa para que uno se haga la ilusión, aunque no sea más que por un minuto, de que estrena también una vida, como las serpientes, supongo, cuando cambian de piel.

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Lo único que me interesa de Cuba, la película de Richard Lester, es reconocer los escenarios, la mayoría de ellos localizados en Cádiz y alrededores. Y constatar cómo los lugares frecuentemente interpretan su papel mejor que los actores. Qué habanero resulta, por ejemplo, el decrépito hotel Roma, que conserva su nombre real en la película. Qué poco convincentes, en cambio, esos generales con sus uniformes recién salidos de la costurera, o esos guerrilleros vestidos de verde, con boina y barba, tan falsos como más de un revolucionario de pega que yo me sé.

3 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

En Cuba actuaba de niño del general, creo, un íntimo amigo, Íñigo Pérez-Barbadillo, escogido por su excelente inglés, que le sirvió para decir dos o tres palabras: "Papá, una pistola", o así. Trataré de ver la película, por los escenarios, y por los secundarios, que no son malos motivos.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Sí, una de las cosas que se pregunta uno, al ver las caras de figurantes y secundarios, es si son gente próxima. Gracias por el dato.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Tantos fueron los amigos que en esa película figuraron, que al verla a quién menos caso hice fue al propio Connery.

Un fuerte abrazo.