jueves, agosto 06, 2009

ESTREMECIMIENTOS


Hay un estremecimiento ante lo abierto y otro ante lo cerrado: el que se siente sobre los barrancos y despeñaderos del cabo Estaca de Bares podría ser del primer tipo; el que se experimenta en las gargantas de las Fragas do Eume sería del segundo. Y la diferencia es clara: en uno, los elementos amenazan con arrebatarte, con arrancarte de tu más o menos firme sustento en el suelo; en el otro, es el propio suelo el que podría hundirse bajo tus pies y tragarte; o, mejor dicho, cuando uno pierde las referencias en un paisaje de este tipo, es como si éste te hubiera tragado ya.

2 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Yo sufrí un tercer tipo de estremecimiento en aquellos parajes, en el interior de las Fragas do Eume, al divisar el Monasterio de Caaveiro: el estremecimiento del bosque y la meditación.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Sí, se vuelve uno algo proclive a la mitología céltica.