jueves, septiembre 24, 2009

EL MEJOR

De nuevo esta mañana un carguero en el horizonte. Este ventanal, intuyo, va a dar mucho juego. Dos compañeros discuten si el barco va medio vacío o medio lleno. Me piden mi parecer. Yo observo que va ligeramente escorado hacia popa, lo que puede indicar, pienso ahora, que lleva las bodegas vacías. Pero en ese momento digo lo contrario. Se suman otros a la discusión. Y, sobre todo, se suman a la contemplación silenciosa de ese perfil apenas móvil recortado contra el horizonte. Algunos ironizan: "¿Qué? ¿Son galgos o podencos?". Pero yo sé que, por un instante, lo que se nos ha pasado a todos por la imaginación es la fantasía de estar en ese barco, de dirigirnos en él hacia alguna aventura descabellada: llevar armas para emprender una revolución nihilista en alguna desdichada república africana, por ejemplo; o, ya puestos, y aprovechando que dos pelmazos megalómanos se disputan la presidencia de ese país, reconquistar Honduras para la corona española... El timbre nos devuelve a la realidad. La jornada de trabajo ha comenzado.

***

En mi rato de inglés televisivo, la entrevista del presidente del gobierno español ("the prime minister", dicen allí) en la CNN. El traductor simultáneo (nuestro más alto mandatario, a diferencia de la mayoría de sus colegas europeos, no habla inglés) las pasa canutas para extraer alguna idea de la sarta de tópicos con que el entrevistado responde a las muy directas preguntas de la presentadora, y se le ve en apuros incluso para encontrarles final a las frases. "¿Por qué su país, que tiene un ejécito similar en efectivos al británico, mantiene un contingente diez veces menor en Afganistán?". Respuesta: "No sólo estamos allí en misión militar. También construimos puentes y hospitales". Y así todo. Y lo peor: la sonrisa ufana de quien en su vida se ha visto en otra igual, y piensa: "Cuando lo cuente en Madrid, se van a morir de envidia". Qué diferencia con la naturalidad y sobriedad con que la mayoría de sus colegas (sin ir más lejos, el ex primer ministro danés, ahora secretario general de la OTAN, que precedió al español en el mismo programa) se desenvuelven en estas situaciones. Era como ver a un pariente repitiendo en público las mismas tonterías que suele decir en familia. La misma sensación de vergüenza ajena, en fin, que cuando su predecesor puso los pies en la mesita del tresillo de Bush.

***

Alguien muy familiarizado con mis cosas me pregunta por K. Es mi mejor personaje. Quizá por ser el único que no me debe nada.

6 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Pues menos mal que no habla inglés, así al menos sus colegas pueden achacar tantos dislates a una mala traducción. Nos habremos acercado a Europa en PIB per cápita, pero lo que es en otras cosas...

Antonio Serrano Cueto dijo...

No es un problema del inglés, sino de su cortedad. Hace tiempo que está muy sobrepasado por el gobierno de este país, pero sigue sonriendo. Felipe González no sabía inglés, pero su empaque y saber estar políticos eran muy otros. Zapatero es el reflejo político de la mediocridad y bajura intelectual que asuela al país. Y al olmo no se le pueden pedir peras (Tampoco en la otra orilla brillan lumbreras).
Un abrazo.

El Capador de Turleque dijo...

A la diferencia de calado entre la popa y la proa de un barco se le llama asiento o a veces trimado. Las operaciones de trimado de un barco de motor consisten en colocar al barco en la situación de equilibrio de calados optima para la navegación que varia según la carga, las condiciones propias del buque o de la mar entre otras y que se realizan operando con los tanques de lastre. No se si el barco que visteis estaba en situación de navegación, atraque o fondeo pero igual podia estar cargado que vacio que a media carga. A veces se aproan o apopan los barcos para cambiar el angulo de incidencia de las hélices y adecuar las condiciones de propulsión

José Manuel Benítez Ariza dijo...

El barco, según todas las apariencias, se hacía a la mar. Doctísimo comentario, amigo Turleque, que enriquece este cuaderno.

Rafa dijo...

¿Fua avistado el navío a eso de las 8:45 A.M., bordeando el Castillo de San Sebastián? De ser así, más de uno quedó encandilado con la visión. Buenas vistas desde su nueva alcazaba. ¡Que las disfrutes! ;)

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Efectivamente, Rafa. Creo que vimos el mismo barco. Y pensamos cosas parecidas.