miércoles, septiembre 16, 2009

MONIPODIO

Sí, más que ansiedad o miedo, la sensación que experimento al pulsar a toda esta gente nueva, aprender los trucos de supervivencia y acotar el espacio propio en terreno desconocido es... diversión. Lo que me descubre una dimensión de mí mismo que también desconocía.

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Leo en Measure for measure esta divertida lista de presuntos personajes del hampa londinense (aunque la obra está ambientada en Viena): Master Rash, Master Caper, Master Three-pile the mercer, Master Deep-Vow, Master Copper-spur, Master Starve-lackey, young Drop-heir, Master Forthright the tilter, Master Shoe-tie, wild Half-can... Ignoro cómo los habrán vertido al español los traductores habituales de Shakespeare; Astrana Marín, por ejemplo. Por pura diversión, y basándome más en las connotaciones de cada apelativo (con ayuda de las notas a pie de página, por supuesto) que en su literalidad, pruebo a traducirlos aquí: Don Ligero, Don Cabriolas, el mercero Don Forros, Maese Mucho-os-quiero, Maese Espuelas-de-latón, Don Matacriados, el joven Exprimeherencias, el lancero Ahí-voy, Don Escarpín-con-lazo, el bestia Medialata... Me dejo algunos en el tintero. Y me dejo en el tintero, sobre todo, la novela que podía escribirse con todos estos personajes. Aunque a lo mejor ya está escrita, y sucede en el Patio de Monipodio.

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Matar el tiempo. Quién pudiera.

3 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues a mí me parecen muy bien traducidos estos personajes, José Manuel. Un abrazo.

E. G-Máiquez dijo...

El último aforismo, genial: seguro que por él no pasa el tiempo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Los aforismos no tienen mérito: uno se los encuentra. En cuanto a las traducciones, aún se les puede dar algunas vueltas. Y lo bueno es que podrían proponerse soluciones diametralmente distintas y tendrían fundamento.
Un saludo a los dos.